10 pautas para mejorar la comunicación con vuestros hijos

Posiblemente, hayáis tenido alguna situación en la que habéis pensado que mantener una adecuada comunicación con vuestros hijos era una tarea bastante complicada. Quizás algunas veces hayáis sentido que perdíais el control y que os dominaban los impulsos e incluso que os enfadabais  y que la paciencia iba disminuyendo con vuestros hijos. Pero, ¿a qué familias no les ha pasado eso alguna vez?

En algunas ocasiones nos quieren hacer creer que existen esos padres y madres perfectos que nunca se alteran, que siempre tienen paciencia y que no se enfadan ni se agobian por nada. Personalmente, a mí me cuesta muchísimo de creer. Todavía no soy madre pero educar a un hijo conlleva mucha responsabilidad, capacidad de adaptación y aceptación de desafíos. Yo veo totalmente normal que ante algunas situaciones las familias se sientan superadas y perdidas. 

Una de las situaciones más complicadas (y todo un reto) para vosotros como padres y madres es la comunicación con vuestros hijos. Cuando hablo de comunicación no solo me refiero a las palabras y a lo que decimos. También podemos comunicarnos a través de los gestos y de las miradas (es decir: comunicación no verbal). Por eso, algunas veces no es tan importante lo que decís a los niños sino cómo se lo decís y lo que mostráis.

Teniendo en cuenta la comunicación verbal y no verbal he elaborado unas pautas sencillas y útiles para que mejoréis la comunicación con vuestros hijos. ¡Vamos a verlas!

Compartir tiempo en familia

Es muy importante que cada día dediquéis tiempo a estar en familia: cocinando, jugando, actividades al aire libre… En esos momentos, vuestros hijos estarán más relajados y se sentirán más seguros a la hora de empezar una conversación con vosotros. 

Escucha activa

Quizás este punto sea uno de los más importantes para conseguir una mejora activa en la comunicación con vuestros hijos. Es fundamental que cuando los niños os estén contando algo les hagáis saber que les estáis escuchando como por ejemplo mirarles a los ojos, interesarse por lo que cuentan, mantener la comunicación no verbal activa…De esta manera, vuestros hijos se sentirán valorados y tendrán una actitud positiva para empezar una conversación con vosotros. 

Crear un clima seguro y de confianza

Es muy importante crear un ambiento seguro y relajado para que vuestros hijos no tengan miedo o rechazo a la hora de comunicarse con vosotros. Es decir, un clima alejado de la desconfianza, de la tensión y de los nervios. Lo fundamental es que los niños se sientan tranquilos y seguros a la hora de hablar con vosotros. La seguridad y la confianza influye muchísimo en mantener una comunicación con vuestros hijos más fluida y auténtica. 

Los gritos no benefician en nada al entorno familiar

Puede que algunas veces hayáis tenido malos días en el trabajo y estéis agobiados, enfadados y susceptibles. Y por eso, puede que algunas ocasiones os hayáis dejado llevar por vuestros impulsos y haya salido algún grito por vuestra de boca hacia los niños. Obviamente, enseguida os arrepentís y os dais cuenta (ante estas situaciones es muy recomendable que pidáis perdón a los niños para que sean conscientes de que vosotros también os equivocáis y cometéis errores).

Pero hay que tener claro que los gritos provocan tensión, malestar y agobio en el entorno familiar y si se dan en bastantes ocasiones, los niños tendrán miedo a vuestras reacciones y les costará muchísimo empezar una conversación con vosotros por miedo y rechazo. De esta manera, se estará impidiendo que se produzca una comunicación con vuestros hijos sana y alejada del temor.

La empatía: una gran aliada

Es muy importante que cuando los niños os cuenten algo intentéis poneros en su lugar y saber cómo se pueden sentir. Por ejemplo: si os cuentan que han discutido con su mejor amigo o que se han sentido dolidos por algo, es fundamental no restarle importancia a los comentarios y no decir “seguro que se te pasará mañana”. Hay niños que son increíblemente sensibles y si escuchan esa frase de sus padres se pueden sentir incomprendidos y poco valorados. Por eso, que escuchéis y os pongáis en su lugar es imprescindible para una comunicación con vuestros hijos adecuada.

Respetar la identidad personal

Cada niño es único, diferente y tiene un talento único. Algunas veces se piensa que lo mejor es educar a los niños para que hagan lo mismo que todos los demás y para que no vayan a contracorriente. Pero eso para mí es faltar a la auténtica personalidad del niño. Educarle para que se convierta en una persona que no es no correcto. Puede que vuestros hijos no tengan muchos amigos o que sean introvertidos pero eso no quiere decir que tengan pocas habilidades sociales sino que ellos lo han elegido así.

Otro aspecto muy importante que destacaría de este punto es que cada niño elige su camino, sus objetivos y sus metas. ¿Por qué digo esto? Porque hay padres y madres que quieren que sus hijos sigan sus mismos pasos y a veces obligan a los niños a recorrer el mismo sendero que ellos. Esto puede provocar en los niños infelicidad e inseguridad al no poder escoger ellos mismos lo que quieren hacer a lo largo de su vida. Obviamente, no respetar la identidad de los niños y sus decisiones no os ayuda a tener una comunicación con vuestros hijos auténtica y de confianza.

Inteligencia Emocional: fundamental en el entorno familiar

Es muy importante que vosotros como padres reconozcáis vuestras propias emociones y sepáis comprenderlas y gestionarlas para así guiar a vuestros hijos en la suyas. Por eso, os recomiendo que busquéis documentación en internet o en bibliotecas sobre inteligencia emocional ya que es una de las claves para que la comunicación con vuestros hijos sea lo más buena posible. Para algunos niños expresar las emociones no es nada fácil por eso es muy importante lo que decía antes: crear un clima seguro, de confianza y de cariño para alejar las tensiones, el agobio y la desconfianza.

No invadir su intimidad ni presionar

Creo que a ningún adulto nos gusta que alguien se meta en nuestra vida y nos invada nuestro espacio. Los niños según van creciendo y entrando en la adolescencia necesitan tener intimidad y estar solos. Necesitan su espacio y eso no es nada malo. Presionarles para que hablen con vosotros y no dejarles respirar ni un momento solo provocará que se encierren más en ellos mismos y no quieran compartir nada. Por eso recomiendo que simplemente hagáis preguntas sencillas que fomenten la confianza y la seguridad. De esta manera, ellos se sentirán libres de contaros sus dudas, sus expectativas y sus miedos de una manera sana.

Recordarles sus aspectos positivos

Algunos veces, me ha dado la sensación de que algunos padres y padres únicamente ven los fallos de sus hijos y viven para corregirlos. Obviamente, todos cometemos fallos pero también hay que resaltar y destacar lo bueno y lo positivo. Es fundamental que no solo os centréis en las cosas que hacen mal vuestros hijos sino también en las buenas y que se lo digáis. Tenéis que hacerles ver que tienen habilidades y capacidades increíbles y que estáis muy orgullosos de ellos. De esta manera, estaréis favoreciendo una autoestima equilibrada y conseguiréis mejorar la comunicación con vuestros hijos.

La sobreprotección puede provocar baja autoestima

Es normal que como padres no queráis que a vuestros hijos les pase nada ni les hagan daño y en algunas ocasiones tendáis a la sobreprotección creyendo que es lo mejor para ellos. Pero eso está lejos de la realidad: los niños tienen que aprender a hacer las cosas solos, tienen que equivocarse, tienen que fallar y tienen que descubrir ellos mismos (con vuestro apoyo, por supuesto) el mundo. Si fomentáis la autonomía necesaria, los niños sabrán que confiáis en ellos y eso será un punto fuerte en la comunicación con vuestros hijos.


Categorías

Familia

Mel Elices

Mi pasión por la educación me llevó a estudiar en primer lugar Educación Infantil y después la carrera de Pedagogía. Y mi curiosidad (hasta... Ver perfil ›

Escribe un comentario