Acoso escolar

Comienza el curso escolar, los niños y niñas se incorporan –algunos sin mucho entusiasmo- a su nueva rutina, nuevos horarios, nuevos amigos y… nuevas formas de acoso escolar. Las cifras de bullying crecen de forma alarmante y, en ocasiones, pueden llevar a una tragedia de dimensiones irreversibles.

Es bien cierto que el acoso escolar debe ser tratado como un problema conjunto, padres, alumnos y profesores deben acometer las medidas necesarias –en comunidad- para frenar la escalada de violencia entre los niños.

Sólo en España y con los datos publicados tras una encuesta por el instituto de la juventud, un 3% de los niños sufren acoso escolar de manera permanente y un 6% esporádicamente.

Pero no son las cifras más alarmantes, un 50% reconoce vivir diariamente episodios de acoso y un 16% participa activamente en acciones de agresión, humillación y acoso sobre sus compañeros.

Pero… ¿es posible proteger a los niños de estas agresiones?

Generalmente el acoso escolar recae sobre niños y niñas muy tímidos, con reticencias para relacionarse socialmente y con un bajo nivel de autoestima. Y, si bien el bullying no es nuevo, lo que es cierto es que la llegada y, principalmente el acceso, de los menores a las nuevas tecnologías ha abierto nuevas formas de extorsión y acoso.

Para proteger a nuestros hijos frente a este tipo de agresiones es fundamental el fomento del diálogo, desde los 6 años con la incorporación del niño a la educación primaria, es importante hablar con ellos sobre la existencia de este problema y las distintas formas en las que se manifiesta.

Las señales del bullying

En ocasiones, el niño acosado está tan asustado que no comparte con su entorno sus experiencias, es por este motivo que es fundamental saber distinguir algunas señales que pueden alertar sobre la existencia de acoso en el colegio.

  • El bullying comienza con humillaciones públicas. Es la forma en la que los agresores evalúan a sus víctimas
  • Adicionalmente y si el niño agredido no logra parar la situación, no la enfrenta o simplemente el miedo le impide hablar, las agresiones comenzarán a ser más recurrentes y violentas
  • Los niños agredidos o violentados no quieren ir al colegio
  • Generalmente vuelven con moratones, golpes, arañazos, etc.… producto de “alguna caída” durante los juegos del recreo
  • El niño se vuelve más huraño y no quiere compartir con la familia.

Cómo tratarlo

Si piensa que su hijo está siendo víctima de acoso escolar, debe acudir al colegio a poner el asunto en conocimiento del responsable de su hijo.

Adicionalmente prepare a su hijo, ofrézcale ayuda psicológica, apoyo familiar e incluso, preparación física para defenderse de las agresiones.

Sea constante en el análisis sobre la evolución del acoso, la respuesta del colegio y los distintos niveles de agresión a los que se debe enfrentar el niño.

Debe saber que el acoso escolar es un tema muy delicado ya que los agresores son menores de edad, generalmente procedentes de familias desestructuradas y con antecedentes de violencia y acoso. Es por este motivo que, en caso de no observar una respuesta adecuada por parte del colegio, será importante evaluar un cambio de centro escolar mientras, en paralelo, mantiene vigente el plan de fomento de la autoestima y seguridad en sí mismo del niño.


Categorías

Consejos

Bebes Mundo

Bebesmundo era una web dedicada al mundo de los bebés. Actualmente está integrada en Madreshoy.com formando una web de mayor tamaño y con una... Ver perfil ›

Escribe un comentario