Actividades divertidas para niños

ninos-mascotasYa te hemos presentado algunas actividades baratas y muy divertidas que puedes realizar con tu bebé o con tus pequeños. Hoy hablaremos de aquellas que puedes realizar con tus niños cuando están más grandecitos, sobretodo con la estimulación que tienen cuando empiezan el colegio.

  1. ¡Buen provecho!: Deja que tu hijo se haga cargo de la cena una noche (tú puedes ser su servicial ayudante y encargarte de cosas difíciles como abrir una lata o sacar algo del horno). Puede decidir lo que va a preparar e incluso dibujar un elegante menú. Algunas sugerencias: sándwiches, ensalada, pizza, y gelatina o fruta de postre.
  2. Descanso para mamá: ¿Sabes esas noches en las que te sientes agotada y querrías que alguien te acostara a ti para variar? ¡Esta es tu oportunidad! Dile a tu hijo que necesitas a un ayudante especial para que te acueste temprano esta noche, y pregúntale si él podría hacerlo. Puede escogerte un pijama, asegurarte de que te cepilles los dientes y te laves la cara, leerte un libro, arroparte, darte un beso y apagar la luz. ¡Seguramente oirás algunas risas ahogadas al otro lado de tu puerta cerrada! (Damos por sentado que tu pareja u otro adulto responsable está en casa para ocuparse del niño una vez tú estés acostada).
  3. Acampada interior: Espérate a que un día haga frío y oscuro, y mejor aún si tu hijo está aburrido. Sugiérele ir a acampar… en tu sala de estar. Haz una tienda de campaña poniendo algunas sábanas sobre varias sillas. Si tienes sacos de dormir, mételos dentro y, si no tienes, puedes usar almohadas y mantas para crearlos. Cuenta cuentos y canta canciones alrededor de una hoguera imaginaria. Y luego apaga la luz y crea una maravillosa noche estrellada iluminando el techo con una linterna a través de un colador.
  4. Los niños escogen: Deja que tu hijo “dirija” el día. Puede tomar decisiones importantes, como lo que quiere comer, qué actividades desea hacer y qué programa de televisión vais a ver. Dale al día un nombre especial, como “Día de Santiago”, para que pueda planearlo, por ejemplo: “En mi próximo Día de Santiago quiero montar en bicicleta, bañar al perro y comer espaguetis”.
  5. En busca del tesoro: Pon a tu hijo a buscar un tesoro en tu propia casa. Esto requiere un poco de preparación, pero vale la pena. Dale una nota que diga, por ejemplo: “Mira en el recipiente donde está la harina”. O puedes hacerlo un poco más difícil, dándole una pista como: “Mira dentro del recipiente que tiene un polvo blanco que se usa para cocinar”. (Si tu hijo aún no sabe leer muy bien, puedes hacer dibujos en lugar de escribir frases). En el recipiente de la harina encontrará otra nota que le dirá dónde debe buscar después, por ejemplo, dentro del refrigerador o debajo de la alfombrilla de la entrada. Crea unos cuantos escondites por el estilo y en el último, deja un premio. El premio puede ser algo muy pequeño, ya que la gracia de este juego está en la búsqueda, no en lo que se encuentra.

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