Alimentos ricos en fibras

Como ya te hemos contado, mantener una dieta equilibrada es saludable estés o no embarazada, pero como este es un blog de Madres es que te incitamos a que consumas diferentes nutrientes para el beneficio tuyo y de tu bebé. En este caso vamos a dedicarle el artículo a la fibra alimentaria.

La fibra es un conjunto de componentes no digeribles, que solo se encuentran en alimentos de origen vegetal y son muy beneficiosas para la salud. La fibra juega un papel muy importante en la digestión, para prevenir el estreñimiento, para controlar el peso, nivelar el colesterol, prevenir la hipertensión y la diabetes.

Los alimentos que la contienen además nos proporcionan múltiples vitaminas y minerales, también necesarios para la mama y el bebé.

Los alimentos que contienen fibras son:

  • Los cereales: el arroz, el pan, las galletas o la pasta y en general todos los cereales conviene que sean integrales mejor que refinados, ya que los refinados contienen mucha menos fibra. Trigo, avena, centeno, cebada, mijo o también el maíz. Cuidado con los cereales industriales para desayuno, que suelen contener un alto nivel de azúcar y grasas saturadas.
  • Las verduras y hortalizas, en ensalada o como guarnición cada día: se recomienda el consumo de cualquiera, excepto de las que producen flatulencia (como alcachofas, col, coliflor, coles de Bruselas, pimiento, pepino, rábanos, cebolla, puerros). Las que contienen más fibra son: espinacas, acelgas, puré de patata, repollo, zanahoria, espárrago, el tomate, la remolacha roja y el aguacate (estos 3 últimos además con alto contenido en ácido fólico).
  • Las frutas frescas y disecadas, varias piezas al día: higos y ciruelas pasas (con un alto contenido), dátiles, kiwi, pera, manzana, albaricoque, mango, manzana, naranja, plátano (además rico en potasio).
  • Frutos secos: almendras, pistachos, avellanas, nueces (además muy ricas en Omega-3)… Al igual que en el caso de los cereales, descartaremos aquellos frutos secos que, preparados industrialmente, se presentan azucarados, con miel o sal.
  • Las legumbres: judías blancas, guisantes y habas secos (con alto contenido), garbanzos, lentejas, judías verdes… A la hora de cocinarlas, mejor no acompañarlas de los embutidos típicos.

Para un mejor beneficio, consume estos alimentos con abundante liquido (ya sea agua o jugos naturales). En la última etapa del embarazo, donde la digestión y el transito intestinal se hace más complicado, aumenta la cantidad de estos alimentos.

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