Los niños a partir de los 2 años, son unos grandes imitadores. Les encanta realizar juegos bruscos como caerse y volverse a levantar, sube y baja escaleras o cualquier cosa donde el pueda practicar saltos.
Él puede montar un juguete y dirigirlo alrededor de las cosas. Sus manos están ocupadas empujando, tirando, retorciendo, volteando y apilando. Las palabras “yo” y “mío” son sus favoritas. Puede que sepa muchas palabras y que las use para hacer dos o tres frases.
Puede ser que su hijo muestre interés en otros niños, pero todavía no entiende el concepto de compartir.
Es muy común todavía que tenga miedo a sonidos muy fuertes, como sirenas, la aspiradora, una licuadora…
Les encanta mandar, negar y hacer cosas a su modo, son testarudos y desafiantes, ya que a todo momento te ponen a prueba, es muy normal que te conteste “es mío,” “vete de aquí,” “no me gusta” y “no” muchas veces.
Es el periodo de las preguntas, donde quieren saber todo.
Ya puede quitarse solito la ropa y volvérsela a poner, con un poco de ayuda, pero sabe donde va puesta cada prenda.
Hay que tener cuidado, ya que de seguro sabe abrir puertas y hacer girar llaves.
Cómo ayudar a que su hijo aprenda
- Invente una canción o una historia utilizando el nombre de su hijo. Cambie la letra para que esté acorde a las acciones o los sentimientos de su niño. Esto puede ayudar a calmarlo cuando esté gruñón.
- Dibuje y coloree formas simples en un pizarrón utilizando gises de colores – - un círculo, un cuadrado, – - un triángulo y una estrella. Después dibuje, coloree y recorte formas que encajen con las dibujadas. Muestre a su hijo cómo encajar las formas recortadas con las formas dibujadas en el pizarrón.
- Dele a su hijo una brocha para pintar, un periódico y un platito con agua de pintura. Déjele pintar el periódico. La diversión a esta edad consiste en sumergir los pinceles, dar pinceladas y ver cómo aparece el color. No espere ver un dibujo.
- Proporcione a su hijo juguetes que se puedan apretar y arrojar, juguetes en los que se pueda montar, algo que pueda golpear, un saco de golpear, o una almohada para que realice sus juegos activos.
- Ayude a su hijo a que se sienta capaz y a gusto consigo mismo haciéndole saber cuándo usted piensa que ha hecho un buen trabajo – - apilando bloques, arrojando una pelota, poniendo las servilletas en la mesa, recogiendo los juguetes o colgando su chaqueta. Diga gracias con su sonrisa y sus abrazos.


