Cambios en la piel durante el embarazo (Parte I)

Durante el embarazo se producen una serie de alteraciones en la piel de la mujer, que debe saber cómo prevenir y tratar. La mayoría de estos cambios no tienen la menor importancia, pero conocer cuáles son y cómo mitigarlos, le ayudará a estar más segura.

¿Qué ocurre durante el embarazo?
La piel sufre múltiples y variados cambios durante la gestación a causa principalmente de los cambios hormonales que tienen lugar en esta etapa. La mayoría de las mujeres saben que su piel presentará estos cambios pero sólo la mitad de ellas conocen cómo tratarlos.

La piel durante el embarazo se vuelve más sensible y requiere de atención especial. Todas las lesiones que pueden producirse tienen tratamiento preventivo o curativo y la mayoría de ellas pueden desaparecer o disminuir con la atención adecuada.

Problemas principales

La mayoría de las mujeres considera que las estrías es la manifestación más relacionada con el embarazo, pero también existen otras muy frecuentes como las manchas, picores en abdomen y senos, y arañas vasculares (varices), así como otros no tan frecuentes como uñas blandas y quebradizas, acné, vello, etc.

Manchas
El melasma es una de las manchas más comunes, también conocida como manto del embarazo. Se trata de un trastorno de la piel que provoca su oscurecimiento en la zona central del rostro, especialmente en aquellas mujeres con la tez oscura.

Alrededor del 70% de las mujeres la desarrolla y suele aparecer en la segunda mitad del embarazo. Su causa es hormonal sobre una predisposición genética, pero la exposición al sol sin la protección adecuada acentúa el problema.

Es muy importante prevenir este tipo de manchas porque son irreversibles. Si bien es cierto que pueden tratarse con despigmentantes, láser u otras técnicas, no se asegura el 100% de éxito.

Otro tipo de machas
La cara no es la única afectada por las manchas, también en otras zonas del cuerpo como el cuello, el ombligo e incluso los genitales, se forman pigmentaciones.

En el cuello son muy comunes unos puntitos rojos, conocidos como hemangiomas o puntos rubí. Suelen presentarse a partir del tercer mes en el 5% de las mujeres. No precisa tratamiento porque remiten tras el parto.

En medio del abdomen y en los genitales, surgen pigmentaciones fisiológicas. Esas modificaciones de la piel se hacen evidentes al final del primer trimestre y perduran durante el embarazo pero se trata de alteraciones esporádicas que desaparecen algunas semanas después del parto.PS


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