¿Cómo evitar los problemas digestivos?

Llega la Nochebuena, el día de Navidad, la Nochevieja, las cenas del trabajo… cada día una excusa para darse una comilona. Si bien comer es un placer del que no debes privarte (y menos en tu estado), debes moderar la cantidad y evitar ciertos alimentos (grasas, picantes) que pueden favorecer la aparición de los molestos problemas estomacales, tan típicos de esta época y de las mujeres embarazadas.

En el embarazo son más frecuentes los problemas digestivos: náuseas, ardores, acidez, estreñimiento, exceso de gases… debidos, sobre todo, a los cambios hormonales, que provocan una menor motilidad gastrointestinal y una relajación del cardias -esfínter que comunica el esófago con el estómago- que favorece el reflujo de ácidos del estómago al esófago.

Las embarazadas sufren más a menudo problemas de acidez por la presión que ejerce el feto y la placenta sobre los órganos de la madre conforme progresa la gestación. Esto provoca que los ácidos del estómago refluyan hacia el esófago, causando una sensación de malestar en la que el síntoma más característico es la sensación de ardor o quemazón en la boca del estómago.

Y las fiestas navideñas, con sus copiosas y frecuentes comilonas, pueden aumentar este tipo de molestias. Si abusas de la comida y los dulces, lo más probable es que al día siguiente pagues las consecuencias, lo que no significa que tengas que estar amargada toda la Navidad, sólo debes seguir una serie de recomendaciones.

¿Cómo evitar los problemas digestivos?

– No abuses de ningún alimento ni te llenes hasta reventar. Es mejor comer un poco de todo pero con moderación.

– Come lentamente y mastica bien cada bocado.

– Espera al menos dos horas antes de acostarte, es el tiempo necesario para realizar la primera fase de la digestión.

– Evita el café después de las comidas; te sentará mejor algún tipo de infusión, como manzanilla con anís verde o hierbabuena, que facilitan la digestión.

– Reduce el consumo de alimentos grasos y evita aquellos que estén muy salados o en escabeche.

– Limita las salsas muy grasas elaboradas con nata, queso, mucho aceite, etc.

– No bebas muchos refrescos con gas.

– Aunque los turrones y los mazapanes te pierdan, limítate a tomar un poco de cada. Todos estos alimentos provocan digestiones más lentas y pesadas de lo normal.

– Los derivados del tomate y algunos cítricos suelen causar molestias.

– Evita los alimentos muy fríos o muy calientes, provocan la irritación de las paredes del estómago.
– Cocina tus platos al vapor, al horno, a la plancha, hervidos, etc.

– Conviene dar prioridad al pavo, a las aves de caza o al capón, que están en plena temporada y resultan menos indigestos, y olvidar el cordero y el pato. También se puede recurrir al pescado al horno: besugo o chicharro, por ejemplo, cuya digestibilidad es aún mejor que la de la carne.

– Un buen acompañamiento para una carne o un pescado pueden ser unas patatas al horno o unas verduritas cocidas. Olvídate de las patatas fritas.

– El vinagre de manzana y el zumo de limón son mejor que el vinagre de vino. Aunque parezca raro, ambas sustancias ácidas contribuyen a neutralizar la acidez estomacal.

– Si entre tus ingredientes se encuentran el ajo, la cebolla, la chalota o el puerro, asegúrate de que sea cocidos, se digieren mejor.

– Evita las especias fuertes que irritan la mucosa gástrica: pimienta (negra, blanca, cayena y verde), pimentón, guindilla.


Categorías

Consejos

Bebes Mundo

Bebesmundo era una web dedicada al mundo de los bebés. Actualmente está integrada en Madreshoy.com formando una web de mayor tamaño y con una... Ver perfil ›

Escribe un comentario