¿Cómo hacerlo cuando es necesario darle al bebé la leche materna y su madre no está?

Suplementación con leche materna

Hace unos días celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna, y asegurábamos que se puede Amamantar y Trabajar. Seguro que más de una pensó: “de acuerdo, me puedo extraer leche para que la persona que cuida al bebé pueda dársela”, pero ¿cómo hacerlo? Y yo me he dado cuenta de que es un tema muy denso que merece ampliaciones, por eso hoy te explicaré que hay varias maneras de que a tu hija o hijo reciba tu leche; y más teniendo en cuenta que en el peor de los casos son sólo 16 semanas las que tendrás de baja remunerada.

Si eres de las mamás que desea continuar todo el tiempo que sea posible, y como mínimo esos 6 meses de lactancia materna exclusiva recomendados; si además trabajas fuera de casa, necesitarás grandes dosis de apoyos, mucha determinación, algo de ingenio y toda la organización que te sea posible reunir. Sobre la extracción y conservación también hay mucho que hablar, pero todo a su tiempo. Por mucho que se recuerden los beneficios de la lactancia natural, nunca será bastante; por eso se trata de facilitar, no de poner obstáculos. No necesariamente un bebé amamantado debe pasar del recipiente más perfecto (la teta) a un biberón con leche artificial, esa es solo una opción; pero es que, en caso de que te saques leche, tampoco el biberón es el único receptáculo con el que administrarla.

Antes de detallarte los posibles medios a utilizar para ‘suplementar’ / alimentar con leche materna, te cuento que los motivos para hacerlo pueden ser varios (además de la reincorporación al trabajo o conciliación), hemos encontrado la información en Alba Lactancia Materna:

  • Incapacidad para el agarre o rechazo del pecho.
  • Inducción de lactancia.
  • Succión débil o ineficaz.
  • Separación madre bebé a causa de hospitalización del primero.
  • Relactación: es cuando se desea volver a la lactancia materna en exclusiva después de haberla abandonado o haber introducido suplementos.
  • El bebé tiene poco interés por alimentarse.
  • Motivos personales que alejan a la madre por cuestión de horas del bebé.

Y ahora sí

Vaso

La leche puede ofrecerse en un vasito de 30 o 60 mililitros de leche; si no encuentras en tu establecimiento de puericultura, puedes preguntar en el hospital dónde tuviste al bebé. Una de las ventajas del vaso respecto al biberón es que no provoca confusión (tetina / pezón). No debes tener miedo al vaso, ni siquiera si se trata de bebés prematuros, la única condición es que debe estar en posición sentado. Por supuesto, se recomienda paciencia (con otros métodos también) y entender el mecanismo que utilizan para beber de un vaso (succionando, o lamiendo si han nacido antes de tiempo o pesan poco). Y por cierto, para empezar llénalo solo por la mitad, estás a tiempo de volverlo a llenar.

Para niños de más de 6 meses, puedes utilizar los vasos de inicio, con los que potencian la habilidad motora al poderlos agarrar.

Cuchara

El peque también estará sentado, y como con el vasito se le acerca al labio superior para que recoja la leche chupando; no hay que verter el líquido en la boca y siempre se respetará el ritmo del niño.

Jeringa

Es mejor que el bebé esté mirando a la persona que le ofrece la leche, y se mantenga incorporado. Es un método que en ocasiones genera un poco de inseguridad, pero lo harás bien si no introduces la jeringa en la boquita, sino que la mantienes pegada a ella mientras (según la necesidad del bebé) empujas con cuidado el émbolo. La jeringa se puede combinar con el dedo, especialmente en bebés pequeñitos, y no de forma continuada. Para ello las manos del cuidador estarán muy limpias: en primer lugar con la yema de un dedo hacia arriba se toca el paladar para estimular la succión antes de acercar la jeringa. Como en las formas anteriores de administrar leche, se respetan los ritmos.

El de abajo es uno de los vídeos que circulan por la red para mostrar cómo alimentar a un niño con ‘jeringa – dedo’.

Biberón

Es el más utilizado, pero ya has visto que no es el único. Te recomendamos intentar una forma fisiológica de administrar leche materna con este recipiente: si el peque está sentado e intentas mantener el bibe horizontal, evitarás que se agobie. Además es conveniente ir parando y comprobar si tiene suficiente o demandará más. Así se regulará pronto y podrá seguir usando biberón tanto tiempo como desee, aunque es probable que de forma natural acabe pasando al vasito de inicio a partir de los seis meses.

Esperamos que esta información te haya servido, otro día incidiremos un poco más en la suplementación de leche materna con biberón.

Imagen —Healthy Families BC


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