Consejos para bañar a un recién nacido

Por muchos factores es muy recomendable que durante las primeras semanas de vida, cuando tengamos que bañar al bebé, este baño sea en seco -sin sumergir al bebé en el agua-.

Este procedimiento se realiza mientras el muñón del cordón umbilical no se haya caído. Se realiza en seco para no dañar o retrasar la cicatrización -y posterior caída- del cordón umbilical.

Para realizar una limpieza en seco, lo primero que debes hacer es desnudar al bebé. Luego limpia su cabecita con una esponja suave y humedecida en agua tibia. Con un algodón humedecido limpiale los ojitos, la nariz, la cara y las orejas. Luego con una esponja, limpiale el resto del cuerpo, teniendo especial cuidado en la zona del ombligo. Séquelo y póngale su ropa limpia.

Recomendaciones para bañar al bebé recién nacido:
Existen algunos cuidados especiales que debemos considerar durante el baño del bebé:

  1. Nunca deje solo al bebé durante el baño. En el caso de que surja alguna urgencia, llévatelo contigo.
  2. No es recomendable la utilización de talcos, colonias, etc., principalmente en los primeros meses. Pueden desencadenar alergias.
  3. La altura de la bañera debe ser adecuada a la altura de la persona que está bañando al bebé. Lave siempre la bañera antes y después de su utilización.
  4. Asegúrate de secar bien todos los pliegues de la piel, especialmente debajo del mentón, detrás de las orejas y el área del pañal.
  5. Aprovecha la hora del baño para revisar a tu bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
  6. No te desanimes si tu bebé llora mucho en los primeros baños. El desconocido seguramente le asustará. Con el tiempo él se acostumbrará, y llegará a disfrutar de este momento de placer. Y sus papás también.

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