Consejos para principiantes: ¿cómo cambiar pañales?

Si eres madre o padre primerizo o si tu hermana te ha dejado tu pequeña sobrina en casa y llega la hora de cambiarle el pañal y no sabes por donde empezar, entonces no puedes perderte este artículo que solo Madreshoy.com puede darte. Sigue estos pasos y serás una experta en el tema:

  • Desabrocha las etiquetas del pañal.
  • Limpia la cola de tu bebé y el área genital de adelante hacia atrás (de la vagina o pene a la cola) utilizando una toallita húmeda o en caso de bebé recién nacido o alergia, un algodón humedecido en agua tibia. Si tu bebé es niño, te recomendamos cubrir el pene con un paño, pues el frío puede hacerlo orinar y mojarte sorpresivamente.
  • Toma los tobillos de tu bebé y levanta sus pompis del cambiador.

  • Quítale el pañal sucio y dóblalo aprovechando las cintas adhesivas para dejarlo bien cerrado. Pon el pañal limpio a la altura de la cintura de tu bebé, apoyando la cola sobre él, y dejando el resto del pañal extendido hasta el momento de terminar la limpieza.
  • Si es niña, recuerda limpiar cuidadosamente desde la vagina a la cola, pues de lo contrario puedes provocar una infección vaginal por el contacto con la materia fecal. La limpieza debe ser cuidadosa, pero no exagerada: limpia los pliegues, pero no abras demasiado los labios para limpiar la vagina, pues no es necesario.
  • Si es niño, harás lo mismo, pero teniendo en cuenta si tu bebé está o no circuncidado. Si no está circuncidado, es muy importante que no trates de separar el prepucio (la piel que recubre la cabeza del pene) del glande, pues puedes lastimarlo. Esto (la separación) ocurre en forma natural cuando el niño tiene entre 3 y 5 años. Sólo limpia la parte exterior del pene, los pliegues de los testículos y las pompis. Si tu bebé fue circuncidado, deberás limpiar con mucho cuidado, sobre todo durante los primeros días, en que la zona está cicatrizando. En ambos casos, cuando vayas a colocar una crema contra las rozaduras, no lo hagas en el pene ni en los testículos.
  • Una vez que haz limpiado a tu bebé (niña o niño), coloca en su cola una capa generosa de crema contra las rozaduras ―aún si tu bebé no está rozado― pues la idea es prevenir esta molestia en su piel. Si a tu bebé aún no se le ha caído el cordón umbilical, sé cuidadosa al limpiar la zona por separado con algún líquido antiséptico y al poner el pañal, evita que éste haga contacto con la zona, ya que la humedad puede retardar la cicatrización o empeorarla.
  • Para terminar, coloca debajo de su cola de tu bebé el nuevo pañal y luego abróchalo. Fíjate en no dejarlo muy ajustado (haz la prueba viendo que la separación entre el pañal y la piel del bebé permita que pase un dedo tuyo).

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