Por muchos factores es muy recomendable que durante las primeras semanas de vida, cuando tengamos que bañar al bebé, este baño sea en seco -sin sumergir al bebé en el agua-.
Este procedimiento se realiza mientras el muñón del cordón umbilical no se haya caído. Se realiza en seco para no dañar o retrasar la cicatrización -y posterior caída- del cordón umbilical.
Para realizar una limpieza en seco, lo primero que debes hacer es desnudar al bebé. Luego limpia su cabecita con una esponja suave y humedecida en agua tibia. Con un algodón humedecido limpiale los ojitos, la nariz, la cara y las orejas. Luego con una esponja, limpiale el resto del cuerpo, teniendo especial cuidado en la zona del ombligo. Séquelo y póngale su ropa limpia.
Recomendaciones para bañar al bebé recién nacido:
Existen algunos cuidados especiales que debemos considerar durante el baño del bebé:
- Nunca deje solo al bebé durante el baño. En el caso de que surja alguna urgencia, llévatelo contigo.
- No es recomendable la utilización de talcos, colonias, etc., principalmente en los primeros meses. Pueden desencadenar alergias.
- La altura de la bañera debe ser adecuada a la altura de la persona que está bañando al bebé. Lave siempre la bañera antes y después de su utilización.
- Asegúrate de secar bien todos los pliegues de la piel, especialmente debajo del mentón, detrás de las orejas y el área del pañal.
- Aprovecha la hora del baño para revisar a tu bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
- No te desanimes si tu bebé llora mucho en los primeros baños. El desconocido seguramente le asustará. Con el tiempo él se acostumbrará, y llegará a disfrutar de este momento de placer. Y sus papás también.


