Cuando los hermanos se pelean entre si, las madres nos debatimos entre dos mares, por una parte no querríamos tener que intervenir,
Y si nos vemos obligadas a ello, intentamos de la mejor manera no tirar hacia un lado ni a otro, sino saber las causas de la pelea, escuchar las dos versiones e pretendemos explicarles que la pelea no lleva a ninguna parte, que cada uno tiene su parte de razón, y que no hay mejor solución que el dialogo.
Lo que sucede es que ellos, como niños que son, de la charla que tu les das, se pillan lo que quieren, y cuando te has dado la vuelta, ha ellos se les ha olvidado la pelea y también la lección que tu les has intentado dar, pues a los cinco minutos si se da la oportunidad se vuelven a pelear por la próxima tontería que toque.
Estos altercados tan continuos cada día, a nosotras las madres nos llegan a irritar y hartar, pensamos que nunca se llevaran bien, que nunca compartirán y siempre estarán con una pelea detrás de otra.
Pero no pensamos en que la lógica para ellos es la siguiente, son niños, y así se sienten, para ellos bien sea un hermano o un amigo, es un rival y punto, por ellos lo ven como un enemigo y ni comparten, ni dejan ,ni dan, para ellos el que nos metamos en sus peleas, les molesta e incluso lo usan como arma para atacarnos con que al otro lo queremos mas, o que siempre esta mintiendo o echándole la culpa, sea el mayor o el pequeño.
Fuente: mama para siempre



