Contracciones de Braxton Hicks ¿qué son?

Las contracciones de Braxton Hicks (también conocido como trabajo de parto falso) son contracciones uterinas esporádicas que comienzan alrededor de la 6ta. semana del embarazo y, aunque tu no puedas sentirlas, se harán más notorias luego de la segunda mitad del embarazo (sobre la semana 20 de gestación).

Son contracciones bastante irregulares y tienen una duración entre los 30 y 60 segundos. Suelen comenzar en la parte superior del útero para ir extendiéndose de forma gradual hacia abajo. Muchas veces es difícil distinguir las contracciones de Braxton Hicks con las primeras señales que indican un parto. Para mayor seguridad, no te diagnostiques tu misma. Si todavía no estas en la semana 37 y tienes 4 o más contracciones en 1 hora o cualquier otro signo de parto prematuro, llama a tu médico inmediatamente.

En las semanas o días previos al parto, las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse intermitentemente rítmicas, bastante frecuentes e incluso dolorosas, haciéndote creer que ya estás de parto. Pero a diferencia del verdadero parto, durante lo que se conoce como “falso parto”, las contracciones no aumentan de manera constante su duración, ni intensidad ni se dan cada vez más cerca una de la otra.

Para aliviar las contracciones de Braxton Hicks, prueba lo siguiente:

  • Cambia tu actividad o posición. Algunas veces caminar te aliviará mientras que otras será descansar lo que disminuirá las contracciones. (Por el contrario, las contracciones del verdadero parto continuarán y aumentarán, independientemente de lo que hagas).
  • Date un baño caliente para relajarte.
  • Toma un par de vasos de agua, ya que estas contracciones a veces pueden producirse por deshidratación.
  • Realiza ejercicios de relajación o practica una respiración lenta y profunda. Esto no eliminará las contracciones de Braxton Hicks, pero te ayudará a aliviar las molestias.

Llama a tu médico de inmediato si todavía no estás en la semana 37 y tus contracciones se vuelven más frecuentes, rítmicas o dolorosas o en caso de que tengas alguno de estos posibles signos de parto prematuro:

  • Dolores abdominales o similares a los cólicos menstruales, o más de cuatro contracciones en una hora (aunque sean indoloras).
  • Pérdidas de sangre o hemorragia vaginal.
  • Aumento en el flujo vaginal o cambio en el tipo de flujo, por ejemplo, si se vuelve acuoso, mucoso o sanguinolento (aunque sea sólo de color rosado o con un tinte de sangre).
  • Aumento de presión en la pelvis (una sensación de que el bebé está empujando hacia abajo).
  • Dolor en la parte baja de la espalda, especialmente si no lo has sentido con anterioridad.

Si ya has pasado la semana 37, no es necesario que llames al médico hasta que las contracciones tengan una duración de 60 segundos con una frecuencia de cinco minutos entre sí, a menos que te hayan indicado lo contrario.


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