Criptorquidia

La criptorquidia, o testículo escondido, indica un pequeño trastorno que se da en los niños en los que no se puede palpar un testículo en su localización normal que es la bolsa escrotal. No hay que confundirlo con el testículo ectópico o “fuera de lugar”.

En el ochenta por ciento de los casos, el testículo del bebé se palpa a lo largo de su situación normal y solamente en el veinte por ciento de los casos se trata de una auténtica criptorquidia en la que el testículo está realmente escondido.

bebe

La criptorquidia suele ser más frecuente en los bebés prematuros ya que el descenso de los órganos se produce en las últimas semanas de gestación y puede afectar a un testículo o a ambos.

Si el testículo no ha descendido, es mejor esperar hasta que el bebé haya cumplido cinco o seis meses ya que en algunos casos suele alcanzar su sitio de forma espontánea.

Si no ocurre así, será necesario que el bebé se someta a una intervención quirúrgica que consiste en una pequeña incisión inguinal que servirá para reconducir al testículo a su posición correcta. Es una operación breve que se practica con anestesia general y el bebé puede volver a casa seguramente el mismo día.

Es mejor que dicha operación se haga de forma temprana ya que si se  espera a que el bebé tenga más de dos años puede que se resienta con algún pequeño trauma psicólogico. Además, con la edad aumenta el riesgo de infertilidad.

Otro método  indicado para la criptorquidia es el tratamiento hormonal que aunque es menos eficaz sí puede resultar útil período postoperatorio reactivando el proceso evolutivo normal.


Un comentario

  1.   gina dijo

    Es verdad que el niño con criptoquidia no puede tener hijos.

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