Cuidados de la piel del bebé y el niño I

Como todos sabemos, la piel es el órgano más extenso del organismo y cuya función principal es la de proteger y aislar al resto de órganos del exterior. La piel del bebé y niños pequeños presentan unas características particulares que la diferencian de la piel del adulto y requiere unos cuidados específicos.

Características
La piel del niño es más delgada y frágil que la del adulto. Es más permeable por lo que absorbe con mayor facilidad sustancias que estén en contacto con ella. Por ello, debemos evitar la aplicación de cremas o pomadas sin consultar previamente al pediatra.

Por otro lado, la capacidad de regeneración de la piel niño es superior a la del adulto.

Las características de la piel del niño van cambiando en las distintas etapas del desarrollo:

  • Recién nacido. La piel del recién nacido aparece cubierta por una capa grasa blanquecina (llamada vernix caseosa). Bajo esta capa grasa, podemos observar una piel rojiza que en pocas horas se va tornando más rosada. Puede apreciarse un vello muy fino (lanugo).
  • Lactante. El tejido subcutáneo va aumentando su espesor al aumentar los de depósitos de grasa, lo que confiere al lactante el aspecto redondeado de sus formas.
  • Niño. En el niño la piel sigue siendo lisa y sonrosada, pero el tejido subcutáneo disminuye y el aspecto del niño se hace más alargado.

Dr. D. Luis Miguel Puello Pavés, Médico Pediatra Granada, pulevasalud


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