Cuidados de la piel del bebé y el niño II

Protección frente a factores ambientales
Los mayores enemigos para la piel de un bebé o de un niño, es el frío, el calor y el sol excesivo perjudican la piel del niño.

  • Frío. La protección de del frío es, sobre todo, importante en el recién nacido debido a que la regulación de la temperatura de su cuerpo es ineficaz y puede presentar hipotermia con facilidad para ello se abrigará adecuadamente al neonato y se procurará un ambiente cálido. Los lactantes y niños deben protegerse del frío de igual forma que los adultos y deben usar un número de prendas similar a las que usan sus padres.
  • Calor. Debemos evitar en situaciones de ambiente caluroso un exceso de ropa ya que esto provocara un aumento de la sudoración y favorecerá la aparición de lesiones irritativas (sudamina) en la piel.
  • Sol. Los mecanismos de protección de los niños frente al sol no están completamente desarrollados. Por lo tanto, se queman rápidamente y se broncean con dificultad. Se recomienda asegurar la máxima protección para los niños.
  • Los bebés menores de 6 meses no deben ser expuestos directamente al sol. Además, debido a la gran permeabilidad de su piel está contraindicado el uso de cremas protectoras solares en esta edad, por lo que debemos protegerlos con ropa ligera de algodón y gorros.
  • En niños mayores evitaremos la exposición al sol entre las 10 y 16 horas. Se usarán cremas con el mayor factor de protección posible (a partir de FP25), siendo más recomendables los filtros físicos. Los protectores solares deben aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición al sol y volver a aplicarlos cada 2 ó 3 horas y después del baño en playas o piscinas.

Dr. D. Luis Miguel Puello Pavés
Médico Pediatra Granada, pulevasalud


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