Después del parto, los senos suelen congestionarse. Aunque esto es algo normal, ésta puede prevenirse.
Los primeros días en que lactes a tu bebé, sentirás tus senos llenos y pesados hasta que el calostro se convierta en leche materna (durante la primera semana luego del postparto).
La congestión de los senos puede producirse si tu bebé no succiona adecuadamente o si no lacta con frecuencia (cada 2 o 3 horas). Los síntomas más característicos de la congestión de los senos son el dolor, la pesadez y el calor en los senos.
Si siente sus pechos congestionados, hay varias cosas que puede hacer para aliviarlos:
- Dele un masaje suave a sus senos antes y después de lactar a su bebé.
- Aplique compresas de agua fría antes y después de amamantar para bajar la hinchazón en los senos.
- Dese una ducha caliente y deje que el agua caiga sobre sus senos, antes de lactar. También puede colocar un paño húmedo y caliente sobre sus pechos antes de amamantar.
- Puede extraer un poco de leche antes de que el bebé se prenda a su pecho.
- Relájese, respire profundamente antes y durante el amamantamiento.
- Evite darle biberón o chupete a su bebé ya que esto puede confundirlo y hacer que prefiera la botella antes que a su pecho.
La lactancia es lo mejor que puede pasarles a ti y a tu bebé… ¡Ponla en práctica!


