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¿Porqué sangra la nariz?

¿Cuántas veces nuestro hijo va a jugar y regresa con la nariz sangrando? Aunque parezca algo grave, la hemorragia nasal es algo bastante frecuente en los niños.

El sangrado o hemorragia nasal, también llamada epistaxis, es algo que aparece frecuentemente en los niños.

La nariz sirve como filtro, humidificador y calentador del aire que respiramos y que viaja directamente a los pulmones. La nariz presenta muchísimos vasos sanguíneos para poder realizar estas funciones y por eso de su facilidad en el sangrado.

Generalmente se presenta en una sola fosa nasal y la causa más común (entre los niños) son los pequeños traumatismos por introducción de los dedos, entre otras muchas causas. Es importante destacar que el sangrado de la nariz en un adolescente o adulto, muchas veces puede deberse al consumo de drogas inhaladas por la nariz, como la cocaína o el crack.

Aquel sangrado de nariz que se produce por ambas fosas nasales y que tarda en coagular, puede ser síntoma de algún problema más serio.

En caso de que tu niño presente un sangrado nasal, debemos hacer lo siguiente:

  • Colocar la cabeza hacia abajo.
  • Sonarse la nariz para eliminar posibles coágulos.
  • Colocar un tapón de algodón. Puede estar embebido en agua o agua oxigenada.
  • Aplicar hielo o gel frío en la zona de la nariz y mejillas.
  • Dependiendo del sangrado, dejar durante 20 minutos y luego, quitar.
  • Si continua el sangrado, colocar un nuevo tapón de algodón y consultar con un médico.

Es un mito popular que debemos colocar la cabeza hacia atrás. Esto debemos desterrarlo ya que de esta forma la sangre fluirá hacia la garganta.

El tiempo de un sangrado nasal es de aproximadamente 7 a 15 minutos. Ese es el tiempo que tarda en formarse un coágulo. Si el sangrado dura más tiempo, debemos consultar a un médico, ya que estamos ante la presencia de un sangrado arterial o una alteración en la coagulación.

¿Qué debo hacer para evitar nuevos sangrados nasales? En la semana posterior al sangrado, debemos evitar:

  • Exponernos al sol, estufas o comidas muy calientes.
  • No tocarse la nariz ni sonarla muy fuerte.
  • No realizar esfuerzos físicos (especialmente aquellos que debemos agacharnos).
  • No tomar aspirinas o medicamentos derivados del ácido acetil saliciíico.

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