La piel es una de las señales más visibles de la salud y bienestar de tu bebé y debe recibir la misma atención que otros aspectos de la salud. Los problemas de la piel enumerados a continuación, pueden prevenirse relativamente con poco esfuerzo.
Piel seca: La piel de tu bebé se deshidrata fácilmente y entre más seca es la piel, es menos efectiva como barrera contra los elementos nocivos.
- Controla la temperatura y humedad de tu casa.
- Protege a tu bebé del viento.
- Conserva la piel de tu bebé bien humectada para prevenir resequedad.
- Mantén una correcta hidratación de la piel utilizando una crema humectante.
Irritaciones: Puede existir una fricción entre la ropa del bebé y su piel o en áreas donde la piel se frota, tales como cuello, axilas y pliegues o en las pompas y los genitales causando irritaciones.
- Seca a tu bebé completamente después del baño, prestando especial atención a los pliegues y dobleces.
- Evita las telas ásperas, sintéticas y la ropa apretada.
- Utiliza un polvo medicado o crema para bebé sobre la piel, para disminuir la fricción y mantener cómodo a tu bebé.
Costras en el cuero cabelludo: La actividad de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo puede causar placas costrosas.
- Para prevenirlas, lava el cuero cabelludo del bebé con un producto especial para bebés suficientemente suave para ser utilizado en éste.
- Enjuaga completamente para eliminar todo residuo de jabón.
- Si se presentan las costras, es conveniente frotar suavemente aceite para bebés en el cuero cabelludo y dejarlo en la noche para ablandar las placas costrosas y así poderlas retirar fácilmente.
Irritaciones comunes de la piel
Existen varias irritaciones que se presentan comúnmente en los bebés.
Irritaciones por calor: En climas húmedos, los poros de tu bebé pueden obstruirse y causar pequeños granos rosados. No dejes que tu bebé se acalore demasiado.
- No lo vistas con demasiada ropa ni calientes la habitación de tu bebé.
- Asegúrate que la ropa de tu bebé no le quede apretada.
- Baña a tu bebé regularmente para evitar la excesiva sudoración.
Reacción a jabones o talco: Los bebés nacen con una piel delicada y sensible que requiere de una especial atención.
- Evita sustancias irritantes tales como jabones o champús fuertes para adultos.
- Lava la ropa del bebé con un detergente suave y enjuaga muy bien.
Cambios hormonales: Una irritación caracterizada por granos blancos en la nariz, mejillas y frente puede ocurrir por el paso de las hormonas de la madre al bebé durante el embarazo.
- Esto es muy normal y desaparecerá con el tiempo.


