Déle Amor desde pequeños – III

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Para muchos especialistas el momento de la lactancia establece una relación muy fuerte entre madre e hijo justo en el momento de amamantarlo es que se unen más y fortalecen los vínculos, los cuales asociados a la cercanía piel a piel y a los cariños previos, se va edificando una unión más fuerte que es siempre construida por el ser humano.
 
El acto de amamantar al bebé no sólo es alimentarlo para su subsistencia, sino que éste recibe el contacto social de su madre lo que le da seguridad ya que se siente aceptado, querido, amado y consentido, algo que hace toda madre, consentir a sus seres amados.
 
Pero también acotamos que no sólo el bebé debe recibir el afecto y amor de la madre, sino también de los demás miembros de la familia, como el del padre principalmente, hermanos y toda la familia, cuyo amor también es importante demostrárselo., por detalles arriba mencionados.
 
Como todos sabemos la mujer no debe llevar sola el embarazo, el hombre debe participar con ella, con su compañía, brindando una figura de protección y apoyo desde el inicio hasta la etapa final del nacimiento. A pesar que el mayor papel lo desempeña la madre en la etapa del embarazo, es el padre quien establece la relación “madre, padre e hijo”, lo que genera mayor confianza y seguridad a todos los miembros y futuros miembros de la familia, logrando que el padre gane mayor participación en la atención del futuro miembro, así como en su cuidado.


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