Déle Amor desde pequeños – IV

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La llegada de un bebé en la familia genera un cambio para todos los que habitan allí, y también para los hermanos, ellos son los más involucrados con dicho cambio, ya que notarán que su espacio no es el mismo, la atención no es la misma, se sentirán invadidos en su propio hogar. Sin embargo, hoy en día los padres saben perfectamente como manejar estas situaciones y es mucho más fácil cuando previamente se le ha ido preparando a los hermanos sobre la nueva llegada, esta situación siempre será pasajera, pero de igual forma no debe ser descuidada, y se debe buscar la orientación necesaria para no herir susceptibilidades en los hermanos, sobre todo si éstos aún siguen siendo niños.

Los psicólogos pediatras que saben de este tema en magnitud, recomiendan que no se deben marcar preferencias entre un hermanito u otro, que todos deben ser tratados por igual, de esta manera lograremos que los hermanos del bebé siembren en ellos sensaciones muy importantes como el de la protección del hermano menor, una sana rivalidad, se solidaricen con el nuevo miembro y estar pendiente del hermanito, de lo que hace y no hace, hasta comprometerse a cuidarlo ingenuamente.

Recordemos que los niños son muy sensibles y debemos tener cuidado cuando brindamos cariño a otro ser que no sea él, en su presencia, ya que para algunos les es más difícil entender que son queridos por igual, viéndolo como un enemigo en su hogar.


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