El adiós a la cuna

El cambio a la cama es una etapa clave para cualquier niño,ya que a partir de entonces empezará a considerarse mayor, ¿y qué niño de dos años no quiere ser mayor? Por ello, probablemente, si tiene un hermano de más edad, querrá trasladarse antes a su propia cama imitando sus gestos. Sin embargo, esta variación debe desarrollarse de forma paulatina y organizada para no causarle miedos y ansiedades al pequeño, pudiendo elegir entre las siguientes opciones:

1- Se puede cambiar al bebé desde la cuna, en la habitación de los padres, a su nueva cama, en su propia habitación, pero nunca de forma brusca, que puede provocar que el pequeño se niegue a su nuevo espacio, haciendo que se convierta en un cambio realmente complicado para todos, manifestándolo con rabietas y lágrimas continuas

2- El bebé puede trasladarse a su nueva habitación con su querida cuna, y unas semanas después puede realizarse el cambio a la cama.

Aunque ambas son correctas y su eficaz funcionamiento depende de la actitud del niño, la segunda opción es considerada como la más adecuada por tratarse de un proceso más gradual. El mejor momento para decirle adiós a la cuna lo determinará el propio desarrollo del niño, aunque suele realizarse en torno a los dos o dos años y medio.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la seguridad. Cuando tu pequeño duerma, o al menos lo intente, en su nueva cama dispondrá de mayor libertad de movimiento que la que tenía en la cuna, pudiendo bajarse de ella para volver corriendo al lado de sus papás. Por ello, hay que tomar las medidas de seguridad adecuadas para que no ocurran accidentes, evitando obstaculizarle el camino durante la noche y que pueda hacerse daño en la habitación o en la propia cama, pero… ¿cómo debe ser ésta para resultar segura?

1. Son preferibles las camas con esquinas redondeadas, evitando las puntiagudas que puedan hacer daño al niño.

2. Podemos estar más seguros si elegimos una cama que permita la colocación de barandillas u otros sistemas de seguridad en uno o ambos lados para evitar que el pequeño se caiga. Aún así, es recomendable una cama bajita para que el niño pueda subir y bajar, y no se haga daño si se cae durante la noche.

3. Hay que tener en cuenta la cabecera; los barrotes separados pueden ofrecer cierto peligro si la cabeza del niño cabe entre ellos. Preferiblemente, deberíamos decantarnos por una cabecera acolchada, que amortigüe los golpes que pudiera darse.

4. El colchón debe ser de la medida adecuada para que entre él y la cama no pueda quedar atascada su mano o su pie.
5. Además, si lo preferís para estar más seguros, podéis colocar intercomunicadores para escucharle cuando se despierte o llore.


Un comentario

  1.   nubia cortes camargo dijo

    tengo una bebe de 13 meses y añoche estaba en la cuna y se cayo de 90 cm de altura,la encontre de lado derecho de la cabeza y se le formo un chichon,lloro mucho pero no sufrio mas sintomas ,el miedo que tengo es que hace como 3 meses sufrio una fractura lineal en el temporal izquierdo por caida del comedor infantil. no se si llevarla al pediatra .que consecuencias tienen los golpes en la cabeza.

    muchas gracias
    nubia

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