El bautismo en los niños III

el bautismo

Es como confiando los niños a la bondad de Dios nuestro Padre, que es el equivalente a potencia de luz y de amor, estos niños con el bautismo jamás se sentirán abandonados, mientras permanezcan unidos a Jesús.

Algo muy importante que resalta el actual Papa Benedicto XVI con respecto a la crianza de los niños, y dirigiéndose a los padres hace hincapié que nos debemos preocupar en educarlos en la fe, enseñarles a rezar, así como a crecer como justo lo hacía Jesús, y con su ayuda, en sabiduría, y gracia ante Dios y ante los hombres.

También recalcó que con este maravilloso sacramento que nos hace hijos de Dios y nos limpia de todo pecado, además con el bautismo recibimos la vida eterna. En realidad el don del bautismo es muy grande, y si nos diéramos real cuenta de todo su valor, nuestra vida se convertiría en un “gracias continuo”.

Todos los padres cristianos sienten una gran alegría así como una gran responsabilidad, tras ver como surge una nueva criatura del amor, llevarla a la fuente bautismal, y ver como vuelve a renacer del seno de la iglesia, directamente a una vida que no tiene ni tendrá fin.

Recibir el bautismo realmente es mágico, ya que la persona mediante este primer sacramento estrecha más su relación con Jesús y con el Padre, de modo que las palabras que resonaron en el cielo sobre el hijo Unigénito se harán verdaderas en cada individuo, y así toda mujer que renace del agua y del Espíritu Santo, nosotros somos los hijos de Dios, los únicos, los escogidos, los amados.


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