El inicio de clases – III

inicio de clases

* Si yo estoy “nervioso (a)”, aunque no lo diga, mi hijo siente mi ansiedad y la comparte, muchas veces incrementado la suya. Debemos hablarle a cerca de la nueva situación, transmitirle confianza y demostrarle lo seguros y tranquilos que estamos de que vaya al colegio.

* Debemos también acompañar a nuestros hijos, sobre todo en fecha claves que marquen experiencias y recuerdos emocionales significativos en la vida escolar: primer día de clases, actuaciones, clausuras, etc.

* Como padres tenemos que resaltar la importancia de las tareas escolares y de los conocimientos adquiridos a través del estudio, para ser usados a lo largo de nuestras vidas.

* Es conveniente dejar que nuestros hijos elijan o ayudarlos a elegir los materiales (útiles) que deseen usar.

Todas las reacciones mencionadas anteriormente son respuestas normales a este tipo de situación, siempre que no sean excesivas o duren demasiado (más de tres semanas). En ese caso observe a su hijo y consulte con un profesional.

Si al cabo de dos o tres semanas el niño sigue negándose a ir al colegio, seguramente será por otro motivo que los padres tendrán que averiguar a fin que su niño se sienta a gusto en su salón de clases.


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