El Juguete adecuado

El Juguete AdecuadoA la hora de buscar el mejor juguete para nuestros niños, todos nos preocupamos de que sea un juego educativo pero pocas veces sabemos cómo educa el juego, qué valores estamos enseñando y qué actitudes fomenta.

Juegos que fomenten la competitividad

A menudo creemos que un juego de mesa, un puzzle o un juego en equipo servirá al niño de distracción y de aprendizaje, pero debemos tener cuidado en las actitudes y versiones de cada juego e interactuar para conseguir llevar el juego a nuestros intereses.

Existen juguetes que fomentan la competitividad y que eliminan al menos competitivo. Nuestra sociedad actual ya fomenta estos comportamientos día a día, por esto una buena educación deberá evitarlos para que el niño llegue a adulto sin esa presión añadida de ser el mejor y el más competente. Los padres deben enseñar a sus niños otros valores que les ayuden en su etapa adulta y que les sean de guía en la solución a sus problemas.
¿Qué juegos les convienen?
El juguete competitivo en el que unos ganan y otros pierden, genera en el niño presión por el éxito, agresividad hacia el contrincante ya que se dá demasiada importancia al resultado.

El niño hará lo que sea con tal de alcanzar la meta del éxito. Los padres tienen que actuar en este proceso variando las normas del juego, de tal manera que nadie quede eliminado con lo cual desaparece la frustración y el sentimiento de minusvaloración por parte del niño perdedor.

Si fomentamos la cooperación y la ayuda mutua estamos formando adultos comprometidos y seguros de su valía e igualmente desarrollaremos su creatividad ya que la búsqueda de soluciones y de nuevos caminos les ayudará a conseguir mejores resultados. Si sometemos a nuestros niños a juegos estrictos con una normativa inflexible se aburrirán y aprenderán a que sus ideas carecen de valor.

Un juego para cada edad
Hasta los doce meses los niños están descubriendo un mundo exterior que les es desconocido. A esta edad, los bebés necesitan texturas, formas y colores que les descubran la variedad. Podrán jugar con muñecos de trapo, piezas de goma, objetos de colores, cosas que se puedan morder, golpear, tirar , etc, esta será su forma de entretenerse y descubrir el mundo.

A partir del año y hasta los dos años se pueden incorporan juegos sonoros, plastilinas, palas y cubos, canciones, cuentos, animales de goma, etc.

A partir de los 3 años
A medida que van creciendo aparecerá el juego simbólico y así comienzan a imitar acciones de los mayores: cocinitas, carritos, coches, motos, teléfonos, máquinas de escribir, ordenadores, todo será divertido, imitan a los mayores y desempeñan roles distintos interactuando con otros niños.

Cuando son más mayores con 5 y 6 años aumenta su necesidad de aprender y descubrir. Es en este momento cuando pueden entrar en escena los juegos propiamente educativos: juegos de magia, o de laboratorio, juegos de mesa, instrumentos musicales , puzzles, mecanos, etc.

Los juegos con los padres
Independientemente de la edad que tenga el niño es importantísimo el juego con las figuras de apego; serán imprescindible los juegos con la madre o el padre, canciones, cuentos música le enseñarán a disfrutar de la compañía de adultos y a descubrir con ellos, las visitas al zoo o al museo serán divertidas para ambos y el padre podrá hacer sus funciones de educador contando anécdotas o historias sobre animales, sus costumbres, etc.

Terra


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