¿Embarazada en estas fiestas?

El embarazo no es un impedimento para disfrutar de las fiestas navideñas y reuniones con la familia y los amigos, solo hay que tomar algunas precauciones para llevar una gestación sin problemas. Eso sí; no conviene hacer excesos con la alimentación. Es preferible comer ligero y seguir haciendo cinco o seis comidas al día.

De los platos típicos navideños, se puede comer de todo con alguna salvedad: si la embarazada no ha pasado la toxoplasmosis (infección que puede dejar secuelas en el futuro bebé), ha de evitar las carnes crudas o poco hechas, incluidos el jamón y cualquier embutido. Las verduras que se toman crudas en ensalada deben lavarse muy bien.

Debe tener en cuenta que el pescado crudo o poco hecho puede contener un parásito llamado anisakis, que causa infecciones. Se destruye cocinándolo a 60º durante más de cinco minutos o congelándolo a 20º bajo cero durante 72 horas. En cuanto a las bebidas, es mejor evitar las que llevan gas, ya que provocan molestias digestivas. Las bebidas con alcohol están contraindicadas durante el embarazo.

También se puede asistir a fiestas y discotecas. Eso sí, hay que reservar al menos ocho horas para el descanso nocturno. Si la futura mamá baila, no debe llegar a fatigarse. Y si la futura mamá se pone ropa de fiesta, tiene que abrigarse lo suficiente para no sentir frío, ya que cuando baja la temperatura se constriñen las venas y arterias y el aporte sanguíneo que recibe el feto se reduce.


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