Ser hijo único supone que no tienes ni hermanos ni hermanas, tanto biológicos como adoptados.
Si bien los primogénitos pueden ser considerados hijos únicos temporalmente y poseen un entorno familiar parecido, hasta la llegada del hermano. El término hijo único, generalmente, se aplica solo a aquellos individuos que nunca tienen hermanos.
La influencia de la forma de ser de los hijos únicos es controvertida, existiendo un considerable número de ventajas y desventajas que a continuación te los enumeraremos.
Ventajas:
- A los hijos únicos se les puede dedicar más tiempo y recursos.
- El hijo único disfruta en exclusividad del afecto incondicional de sus padres, lo que hace que se sienta valorado y querido, muy seguro de sí mismo y con una autoestima muy alta.
- Si los padres le dan la autonomía suficiente sin protegerle en exceso, se convertirá en un adulto independientes y dotado de iniciativas.
- Algunos estudios atribuyen a los hijos únicos mayor madurez y capacidad intelectual debido a la mayor atención y estimulación de la que han sido objeto.
- Su mayor relación con el mundo adulto les confiere un desarrollo lingüístico superior al de otros niños de su edad.
- Acostumbrados a ser el centro de atención, es habitual que sean los líderes del grupo.
- Son personas muy creativas, ya que están acostumbradas a inventarse sus propios juegos y a entretenerse solos.
Desventajas:
- Acostumbrados a convivir sólo con adultos maduran a una edad demasiado temprana.
- Si están demasiado protegidos por sus padres corren el riesgo de ser personas inseguras, tímidas y con dificultades para integrarse.
- Son muchos los hijos únicos que se sienten presionados con el fin de no decepcionar a los padres, ya que estos ponen todas sus expectativas en ellos y no quieren fallarles.
- Les gusta ser el centro de atención y les supone un gran esfuerzo esperar su turno en los juegos de grupo.
- Les cuesta ser generosos porque no están acostumbrados a compartir.
- Como no tienen hermanos carecen de la experiencia necesaria para reconciliarse tras una pelea. Hay que enseñarles desde pequeños y marcarles las pautas cuando se relacionen con otros niños.
Fuente: Mamas y Bebes Blog


