Incapacidad para procrear – VIII

infertilidad

En algunos casos cuando el deseo por concebir es muy fuerte y se han agotado muchos recursos, como el uso de los fármacos, existe una salida como es la “inseminación artificial”, el cual como todos sabemos consiste en colocar artificialmente el semen en el útero de la mujer para asegurar la existencia de óvulos libres, tener un acercamiento entre los espermatozoides y el óvulo, mejorar y aumentar la potencia de fertilidad de los espermas.

También tenemos a la fertilización in Vitro, el cual consiste en la separación de los óvulos y la fecundación de los mismos en un laboratorio especializado, los cuales posteriormente son colocados “ya embriones” dentro de la cavidad uterina. Para este tratamiento y para muchos más la mujer debe recibir un tratamiento hormonal a fin de estimular la ovulación.

Este tratamiento es bastante delicado ya que primero hay que extraer los óvulos por la vía vaginal, luego el varón debe recoger también una muestra del semen, después de tener estas dos muestras se efectúa la fecundación de los óvulos en el laboratorio, y después de 48 horas se realiza la transferencia intrauterina de los embriones. En el caso que existan embriones restantes, estos pueden congelarse para otro ciclo, si en esta transferencia no se consiguió la gestación.


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