Jugar más para vivir mejor!!! (Parte I)

Si consideramos que jugar es la manera que tienen los bebés y niños de conocer el mundo, entonces, jugar es vivir, es una experiencia creadora constante, es crecer.

Los primeros juegos son con la mamá, con su cuerpo, con sus manos, con la voz, piel a piel pero las maneras de jugar van cambiando a medida que los chicos se van desarrollando, en lo físico, en lo psíquico y en lo social.

La mejor estimulación que una mamá puede ofrecerle a su hijo es su presencia, el contacto piel con piel, alzarlo, hablarle, tocarlo, acariciarlo, cantarle. Todo esto estimula sus sentidos, ayuda a desarrollar sus emociones, su inteligencia y a comprender el mundo.

Pero además, les permite sentirse seguros, contenidos y protegidos y los bebés necesitan sentir que hay alguien que los cuida y ama para poder vivir.

“La psicomotricidad es una disciplina que tiene como objeto de estudio el cuerpo como aquel de la expresión o de la relación, el cuerpo en los aprendizajes. El cuerpo de la psicomotricidad es un cuerpo que se aprende, un cuerpo que se construye y el aprendizaje de este cuerpo se realiza en relación con los otros, que en el caso de los niños, son fundamentalmente los padres. Cuando digo que el cuerpo se construye, digo que se aprende a moverse, a tener una voz propia, hay una postura, una forma de caminar, de mirar”, sostiene el Profesor Daniels Calmels, psicomotricista.

“La voz es una manifestación corporal. Mirar es un a producción corporal. Ver es una producción del cuerpo orgánico pero mirar no es ver, es una producción de la vida subjetiva. Mirar implica comunicación, un saber, una puesta en juego, es decir, la intersubjetividad. Cuando digo que la mirada se construye, digo que también el rostro se construye. Un rostro es una representación del otro. Entonces, el concepto de rostro es otro, el concepto de mirada es otro, el concepto de voz es otro, el concepto de cuerpo es otro, esto quiere decir, que, si no hubiera rostro, si no hubiera voz, si no hubiera mirada, si no hubiera sabor, si no hubiera contacto, si no hubiera actitud corporal, no habría cuerpo. Lo que podría haber es un organismo pero no cuerpo, porque el cuerpo es en sus manifestaciones. Así el cuerpo juega un rol hegemónico en el aprendizaje y es fundamental que siga estando”, explica el Profesor Calmels, Jefe del área de Psicomotricidad del servicio de Psicopatología Infantil del Hospital de Clínicas.

En el primer año de vida el bebé necesita juguetes que lo ayuden a despertar sus sentidos, que llamen su atención. Chupar objetos, manipularlos, esconderlos, golpearlos, arrojarlos, escucharlos, aquellos que le permiten sacar y poner, los juegos de encastre, le permiten descubrir las distintas maneras de desplegar todas sus potencialidades y posibilidades afectivas e intelectuales.

Sentir y Pensar


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