La zona gris. Prematuridad extrema, cuando hay que decidir si existe o no posibilidad de vivir.

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Los expertos avisan, cada día hay mas partos prematuros y cada vez son mas precoces…

Las posibles razones son de lo mas variadas, aumento de la edad de la madre al afrontar la maternidad,  las técnicas de reproducción asistida, los avances de la medicina que consiguen que sigan adelante embarazos que antes no superaban las primeras semanas…

Aparte de todo lo que implica la prematuridad a nadie se nos escapa que no es lo mismo un bebé prematuro al que le faltan dos semanas para estar a término que a otro que le faltan 12.

La posibilidad de supervivencia, las posibles secuelas, son peores cuanto menor es el tiempo que el bebé ha estado en el vientre de su madre. Hay un momento en el que los pulmones del bebé están formados y el futuro del bebé prematuro es mucho mas claro, pero ¿qué ocurre cuando el bebé nace en una semana de embarazo límite de viabilidad?

Hoy nos vamos a parar a mirar a todos esos bebés que nacen en unas semanas consideradas el límite de la viabilidad, niños que nacen en la “zona gris”.

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Prematuridad

El embarazo en el ser humano tiene una duración de 40 semanas. Se considera que un bebé nace  ”a término” cuando el parto ocurre entre la semana 37 y la 42 de embarazo.

Cuanto mas precoz sea el nacimiento mas estructuras del feto estarán aún sin desarrollar adecuadamente. En concreto el desarrollo pulmonar es el que nos marca el límite de viabilidad de ese bebé.

Que entendemos por “límite de viabilidad”

El límite de viabilidad es el momento del embarazo en que el feto alcanza la mínima madurez de sus órganos y sistemas necesaria para que tenga unas probabilidades razonables de supervivencia sin secuelas mayores fuera del útero materno.

Aunque el desarrollo del embrión y feto es mas o menos igual en todos los seres humanos, la viabilidad del bebé no es un concepto “cerrado” no podemos establecer una semana en que todos los bebés prematuros son viables.

Existen varios factores a valorar cuando nos enfrentamos a un parto prematuro: edad gestacional, sexo, embarazo único o múltiple, maduración pulmonar fetal y peso estimado del bebé.

Maduración pulmonar del bebé

Cuando hablamos de madurez pulmonar fetal nos referimos a la capacidad de los pulmones del bebé para respirar.

Es el aspecto del desarrollo fetal mas importante para valorar si el bebé puede o no nacer y si puede o no ser viable.

El pulmón humano comienza a formarse desde los primeros estadios del embarazo y sigue su proceso de desarrollo hasta los 3 años.

Antes de la semana 23 las células que forman el pulmón fetal no son capaces de realizar el intercambio de gases, a partir de la semana 25 de embarazo las estructuras pulmonares que se encargan del intercambio de gases comienzan a formarse, junto con una sustancia fundamental para la respiración, el surfactante pulmonar.

Por ello, actualmente, en nuestro entorno se considera que es necesario intentar la reanimación del Recién Nacido a partir de la semana 25, pero se desaconseja por debajo de la semana 23.

A partir de la semana 30 la supervivencia sin secuelas mayores es mas que probable, puesto que el pulmón tiene un desarrollo aceptable. A partir de la semana 26, con las unidades de cuidados intensivos actuales, podemos dar al bebé prematuro todos los cuidados para que complete su desarrollo.

¿Qué ocurre con otros órganos o sistemas fundamentales en el ser humano?

La madurez del pulmón nos marca la posibilidad de sobrevivir en el momento. Las posibles secuelas mayores se deben a la falta de madurez de otro sistema fundamenta, el sistema nervioso, que junto con el ojo y el oído son los que mas se afectan por el nacimiento muy prematuro.

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La zona gris gestacional

Se entiende por zona gris gestacional el tiempo entre la semana 23 y 24 de embarazo. Semanas en las que es difícil precisar si un feto es o no viable.

En este momento los profesionales van a intentar evitar el nacimiento por todos los medios, procurando parar el parto todo el tiempo posible.

Pero ¿y si es imposible prolongar el embarazo? ¿y si el parto sucede de todas formas?

En este caso nos vemos ante un dilema ético y humano. Los profesionales sanitarios nos debemos guiar por los principios básicos de la ética.

El deber de preservar la vida puede entrar en conflicto con el deber de dotar de la mayor calidad de vida, pero nunca sabemos de antemano la calidad de vida que podría alcanzar ese bebé.

¿Quién puede saber si tendrá o no discapacidades por haber nacido tan prematuro? ¿Quién puede saber de antemano si sobrevivirá o no? Cada día hay mas casos de bebés nacidos con gran prematuridad y que han conseguido vivir sin secuelas importantes.

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Intentar buscar el punto intermedio entre ambos principios nunca es fácil.

Es importante intentar evitar sufrimientos extremos al bebé que nace con tal prematuridad extrema, pero también es importante darle la oportunidad de vivir.

En todos los casos se aconseja informar adecuadamente a los padres y contar con su opinión. En esta “zona gris” son fundamentales las expectativas, valores y creencias de los padres cuando hay que tomar una decisión o afrontar los cuidados que se darán a ese bebé.

La decisión final debe contar con el consenso de los obstetras, pediatras y la familia, no es fácil el camino a seguir así que debemos estar informados y preparados…


2 comentarios

  1.   Macarena dijo

    ¡Uf, uf! Que tema tan delicado, y que situación tan delicada la de esos bebés con prematuridad extrema, se me ponen “los pelos de punta” y desearía que nadie tuviera que pasar por la toma de una decisión de ese tipo, por las implicaciones que tiene. A menudo escucho la experiencia de las familias, pero ahora mismo no dejo de pensar en esos bebés: estar a punto de nacer entre esas semanas de gestación, y los riesgos que tendrá para la salud futura, pero a la vez darme cuenta de lo desvalidos que están.

    Gracias Nati por acercarnos este tema.

    1.    Nati Garcia dijo

      Es un tema dificil…Entran en conflicto no solo razones médicas sino tambien creencias, convicciones, factores culturales…La decisión de reamimar o no al bebé no puede recaer solo en el profesional médico, debe ser consensuado con los padres y ponerse en el lugar de ese pobre bebé, no hacerle sufrir innecesariamente pero darle la oportunidad de vivir.

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