Las alergias en los niños

La alergia es una reacción defensiva ante una sustancia considerada extraña, pero que otras personas toleran sin problemas. La alergia es causada por un sistema inmune altamente sensible que lleva a una respuesta inmune equivocada. Normalmente, el sistema inmune protege al cuerpo de sustancias nocivas como las bacterias y los virus. Una reacción alérgica se presenta cuando el sistema inmune reacciona a sustancias (alérgenos) que normalmente son inofensivas y que en la mayoría de las personas no producen una respuesta inmune.

Es conveniente no exponer al niño al polvo ni a alimentos distintos a la leche materna en los primeros 6 meses de vida para prevenir la aparición de las alergias. No obstante, una vez que se dé la alergia, la solución se enfoca al control del foco alérgico.

Los síntomas de las alergias varían dependiendo de qué está causando la reacción y en qué parte del cuerpo ocurre. Los síntomas pueden incluir:

  • Goteo nasal
  • Aumento del lagrimeo
  • Sensación de fuego o prurito en los ojos
  • Ojos rojos
  • Conjuntivitis
  • Edemas en los ojos
  • Prurito en la nariz, boca, garganta, piel o en cualquier otra área
  • Silbidos
  • Tos
  • Dificultad para respirar
  • Urticaria (ronchas en la piel)
  • Erupción cutánea
  • Cólicos estomacales
  • Vómito
  • Diarrea
  • Dolor de cabeza

Para tratar la alergia, es necesario que se acuda al pediatra y al alergólogo para seguir un tratamiento integral. La vacunación es una de las medidas más habituales para conseguir que el sistema inmunológico cree anticuerpos protectores. Este tratamiento puede comenzar entre los 3 y los 5 años, dependiendo del caso.

Las alergias más comunes:

  • Alergia Alimentaria: los alimentos que más producen alergia son: la leche de vaca, el huevo, el pescado y el maní.
  • Dermatitis atópica: Es un proceso inflamatorio de la piel, que se caracteriza por producir prurito (ganas de rascarse). Esta aparece en los pliegues del antebrazo y en los codos. La dermatitis atópica sugiere que el niño tiene una predisposición al asma y la rinitis.
  • Rinitis: es la inflamación de la membrana mucosa –que reviste la nariz– a menudo causada por la alergia al polen, al polvo u otras sustancias presentes en el aire. La rinitis provoca estornudos, comezón, moqueo y congestión nasal.
  • Asma: es una enfermedad inflamatoria del aparato respiratorio que provoca dificultad en la respiración (disnea). En pacientes sensibles, esta inflamación causa episodios recurrentes de sibilancias, falta de aire, presión en el pecho y tos, particularmente durante la noche o temprano en la mañana.
  • Anafilaxis: es una “reacción sistémica” que significa que diversos sistemas de órganos se ven afectados, incluidos la piel, las vías respiratorias superiores e inferiores, el sistema cardiovascular, los ojos, y la vejiga. Sus síntomas son náuseas, vómito, dolor de estómago, urticaria, hinchazón de los tejidos en los labios o en las articulaciones, diarrea, picazón de la piel, ansiedad intensa o dolor de cabeza, estornudos, falta de respiración y silbido al respirar, lagrimeo de los ojos, entre otros.

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Salud

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2 comentarios

  1.   Dyson dijo

    Hola:

    Me parecen muy completos los datos que dais para detectar las alergias en esta época del año tan difícil. Aportan mucha información necesaria para las personas que no saben como hacerles frente.

    Me gustaría ofreceros algunas claves que hemos elaborado en Dyson para añadir a una lista de consejos para hacer frente a este tipo de afecciones:

    -Prestar especial atención a las almohadas y sábanas, y aspirar el colchón con frecuencia para capturar posibles ácaros y otros alérgenos.
    -Aspirar la tapicería de los sofás y las cortinas de toda la casa con asiduidad.
    -Tener cuidado con las alfombras porque los ácaros del polvo se suelen depositar en ellas fácilmente. Hay como unos 1.000 ácaros en cada metro cuadrado de alfombra.
    -Reducir las superficies y objetos de decoración del hogar que puedan atraer el polvo.
    -Usar un aspirador con un filtro HEPA (filtro con un tamiz muy pequeño que permite capturar partículas diminutas que no se devuelven al aire) de hasta 0.1 micrón (equivalente al humo de cigarrillo), y con un rendimiento constante que no pierda succión.

    Teneis más información en el enlace de la firma.

    Saludos y enhorabuena!

  2.   Euroallergy.com dijo

    He leído los interesantes comentarios anteriores y quisiera añadir un consejo más: si su hijo tiene alergia a los ácaros y al polvo, utilice Fundas AntiAcaros.
    Los ácaros viven más en el dormitorio que en cualquier otro lugar de la casa. Los colchones, las almohadas y la ropa de cama son un hábitat ideal para los ácaros del polvo. Ya que pasamos muchas horas en la cama, es aquí donde debemos concentrar nuestra atención en la lucha contra los ácaros.
    Las Fundas AntiAcaros permiten revestir sus colchones, edredones, mantas y almohadas formando una barrera impenetrable entre la persona y los alérgenos de los ácaros del polvo.
    Se ha demostrado que éstas son efectivas siempre y cuando los poros del tejido de las fundas midan menos de 10 micras y las fundas sean envuelvan por completo, tanto arriba como abajo, el colchón y la almohada.
    Pueden encontrar más información y consejos útiles en nuestra Web.
    Saludos

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