Los Reyes Magos se acercan: ¿cuántos regalos son suficientes?

Ya es casi inminente. Cada día que pasa está más cerca la llegada de los Reyes Magos. En los centros comerciales y en las jugueterías un montón de padres se quedan parados ante la estantería de juguetes decidiendo qué cosas regalarles a sus hijos para ese día tan especial para los más pequeños. Algunos de ellos compran sin medida (sin estar del todo seguro que eso le vaya a gustar realmente a sus hijos) y hay otros que se lo piensan más y que se toman más tiempo.

Pero, ¿cuántos regalos son los adecuados para por ejemplo niños de 6 a 12 años? La respuesta a esa pregunta no la tengo clara. Posiblemente, bastantes padres piensen en objetos materiales para responder a la pregunta: “mi hijo ya tiene 12 años,  ya le puedo comprar el móvil” o “le compraremos la consola que quiere con algunos juegos. Así estará entretenido”. De esta manera, se está fomentando un consumismo innecesario en los más pequeños y un exceso de regalos que ni siquiera ellos querían.

A estas alturas seguro que habéis leído muchos artículos titulados “El síndrome del niño hiperregalado” y habréis visto un montón de imágenes de niños con muchos regalos alrededor, con cara muy triste y diciendo que él únicamente quería un abrazo. Con la llegada de los Reyes Magos, muchos padres se olvidan de cosas tan sencillas como pasar tiempo en familia y bastantes de ellos optan por los regalos materiales para compensar el tiempo que no han podido pasar con sus hijos (de ahí el síndrome del niño hiperregalado).

Obviamente, yo no soy quien para decirles a las familias cuántos regalos son los adecuados para regalarles a sus hijos. Pero sí que puedo dar algunas pautas para que el día de los Reyes Magos no se convierta en un festín de consumismo sin igual en el que ni los propios niños disfruten del día. Los expertos en educación y en psicología hablan de la Regla de los Cuatro Regalos que se basa en:

Algo para llevar (ropa, zapatillas, complementos)

-Algo para leer (cuentos, libros infantiles…)

-Algo que de verdad deseen (un juguete material que les guste)

-Y algo que de verdad necesiten (aprovechar para regalar algo que se haya roto o esté estropeado)

La verdad es que no tengo nada en contra de esta regla. Pero creo que se olvida de algo muy importante: de pasar momentos en familia (es decir, tiempo exclusivo y de calidad) y de regalos que no pasen de “moda” y les ayuden a fomentar capacidades y habilidades. Pongámonos en situación: unos padres deciden seguir al pie de la letra la Regla de los Cuatro Regalos. Le compran ropa a sus hijos, un cuento o un libro, un juego para la consola (por ejemplo) y una mochila para el colegio porque se ha roto la que llevaba hasta ahora y es una necesidad (por la cantidad de libros que llevan ya desde educación infantil, claro).

¿Dónde está el tiempo en familia? Dedicar únicamente media hora a leer un cuento (si los hijos son muy pequeños) a los niños no es pasar mucho tiempo juntos.

Sin embargo, si añadimos a la regla de los cuatro regalos lo siguiente la situación cambiaría un poco, ¿verdad?

-Algo para compartir en familia (una escapada de fin de semana, actividades deportivas juntos, cine, teatro…)

Algo que sea útil, que fomente habilidades y duradero (juegos neuroedicativos que suelen utilizarse mucho durante años y también se pueden jugar en familia).

“No ha pasado ni dos semanas y ya tiene todos los juguetes que le compramos para los Reyes Magos en el baúl. Se ha cansado de ellos”. Posiblemente, habréis pensado en más de una ocasión esa frase o tengáis conocidos que lo hayan hecho. Los juguetes que salen en la televisión suelen ser una moda pasajera y en unos días habrán perdido el interés de los niños. ¿No sería mejor regalarles algo que les ofreciera una felicidad a lo largo del tiempo? 

Además, los psicólogos advierten que una cantidad excesiva de regalos impiden que los niños sean capaces de gestionar la frustración en un futuro. Es decir, si las familias compran todos los regalos que sus hijos han pedido o la mayor parte de ellos sin fundamento y sin saber cuáles son las consecuencias, cuando los niños sean mayores y reciban un “no” como respuesta de alguien que no sea cercano a la familia no va a saber comprenderlo y puede que provoque ira, ansiedad y enfado.

El ritmo de la sociedad es increíble. Y vosotros sabéis mejor que yo que la conciliación familiar y laboral es algo increíblemente complicado. Así que, ahora que la llegada de los Reyes Magos se acerca, hay que aprovechar a hacer regalos a los niños con los que toda familia pueda disfrutar y compartir momentos inolvidables juntos. 

Regalar ropa, cuentos, algo que desean y algo que necesiten está genial. Pero no hay que olvidarse de los regalos que “no son regalos”. De esas escapadas en bici en familia, de esa tarde en cine, de esa función de marionetas gratuitas que hay en la calle o en la biblioteca. No hay que olvidarse de que el tiempo de calidad que puedan dar los padres a sus hijos es el mejor regalo para ellos y además lo valoran muchísimo. 

Así que, queridos Reyes Magos, este año pensad en unos regalos que vayan más allá de objetos materiales, pensad en regalos que de verdad hagan felices a los hijos durante el tiempo y no durante una semana escasa. Pensad en regalos que vayan con los que puedan disfrutar en familia, con los que pasen días de risas y con los que aprendan juntos. Los más pequeños estarán felices de estar con su familia jugando y creando momentos y experiencias inolvidables.


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Familia

Mel Elices

Mi pasión por la educación me llevó a estudiar en primer lugar Educación Infantil y después la carrera de Pedagogía. Y mi curiosidad (hasta... Ver perfil ›

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