Niño sordo – mudo – III

sordo mudos

Como ejemplo podemos tener algunos estímulos auditivos como vibraciones que pueden percibirse por el tacto, como una lavadora, una aspiradora, una voz fuerte. Lo que respecta al lenguaje, siempre que hablemos con el niño con problemas de audición debemos hacerlo mirándolo frente cara a cara, permitiéndole de tal manera que el niño pueda leer nuestros labios y entendernos un poco mejor. No se olvide y siempre tenga en cuenta que para las personas con problemas de audición la lectura labial facilitará la comunicación.
 
Todos los padres deben siempre evitar tomar conductas para con su niño de protección, o mucho peor de rechazo, lo que es importante que hagamos es por encima de todo, hablar, cantar y jugar con nuestros hijos en cada momento que podamos compartir con ellos, el cariño que ellos puedan recibir ayudará en un rápido aprendizaje y no pensar nunca que no nos oye, sino que él o ella esta haciendo el esfuerzo por tratar de entendernos mejor y salir de su aislamiento auditivo.
 
Tengamos en cuenta que el hecho que un niño no nos escuche no será porque siempre es un problema de audición o de volumen, sino que puede ser también un problema en la calidad del sonido, y grabémonos que mientras más aguda es el problema de sordera, mayor serán los trastornos de personalidad y desarrollo afectivo en el niño.


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