Niños ansiosos

La personalidad tiene una doble vertiente: un componente biológico y otro ambiental. Es decir que nuestro carácter, nuestra forma de ser está influenciada tanto por cuestiones hereditarias como por aspectos de la crianza y el medio ambiente en el que nos criamos.

A menudo, en las primeras horas de vida ya comienza a advertirse la personalidad del bebé. Hay niños que son llorones por naturaleza y otros que son muy tranquilos. Pero cuando comienzan a creer la influencia ambiental se hace más evidente. Uno de los problemas más comunes en la sociedad actual son los niños ansiosos, que no saben esperar, que hacen rabietas constantes y que no toleran la frustración.

Hay que saber que todos estos factores son totalmente normales durante los tres primeros años de vida, pero luego de esta edad los niños deben aprender, con ayuda de sus padres a controlar sus impulsos, a esperar y a tolerar la frustración de que no pueda hacer algo que quiera.

La ansiedad infantil debe preocuparnos cuando va acompañada de miedos constantes, fobias, terrores, llanto frecuente sin motivo, nerviosismo. Ante estos síntomas siempre es recomendable hacer una consulta con el psicólogo, quien nos ayudará a ver las causas de la conducta del niño y  darnos estrategias para que nuestro hijo se sienta mejor y pueda disminuír su ansiedad.

Foto vía Crecer feliz


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