Los niños con depresión no se emocionan al lograr recompensas (según un estudio)

Como nos contaba Valeria, la depresión en niños y adolescentes es un problema muy real y sus cifras son preocupantes. De hecho, según a OMS, ha crecido en los últimos 15 años el número de menores diagnosticados con este trastorno, que no se manifiesta únicamente con tristeza (la tristeza se podría deber a otras causas), a veces también con ira, desmotivación… La depresión está detrás de un número muy elevado de suicidios (tanto en población adolescente como en adultos), y cifras del National Institute of Mental Health (Estados Unidos), concretan en un 14 % el porcentaje de adolescentes de Secundaria que piensan en quitarse la vida.

Esto que os he contado me sirve solo como introducción, y como recordatorio, pero el propósito real de este post es hablaros de un curioso estudio desarrollado por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington. Según parece se ha identificado la apatía frente al juego o diferentes actividades, como una señal de alerta. Pero también los cambios en el sueño o en el apetito, incluso la culpabilidad por el comportamiento podrían indicar una depresión infantil.

Si resulta alarmante imaginar a adolescentes con depresión, con más razón aún cuando nos hablan de niños muy pequeños (3 o 4 años), que podrían estar manifestando fases tempranas de la enfermedad. De hecho el trabajo se centra en niños de edad preescolar, y se quiso demostrar un bloqueo en la respuesta frente a la recompensa. Esta investigación únicamente forma parte de un proyecto más ambicioso sobre depresión clínica en escolares de 3 a 7 años.

El cerebro de una persona deprimida no reacciona tan abiertamente frente al placer, con los peques pasa lo mismo. De hecho se vieron cambios en la respuesta frente al error y frente al acierto durante la investigación, y aquellos que previamente habían mostrado signos de depresión, reaccionaron diferente al lograr un éxito, pero no al equivocarse, lo cual es significativo. Andrew C. Belden es el autor principal de la investigación, y relata que siempre que un niño muy pequeño no está excitado frente a una recompensa, tendríamos que preocuparnos

Como recomendación a las familias, se sugiere comprobar el mantenimiento de cualquier cambio en la expresión emocional, o en la actitud frente a la vida de sus hijos, y consultar con un especialista en psicoterapia o psiquiatría, para que evalúe la situación.

Vía — Psychcentral


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Salud, Varios

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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