Una vez que el bebé pasa de tomar leche materna a las primeras comidas sólidas, debemos tener en cuenta que alimentos debemos darle para que mantenga una dieta balanceada y equilibrada.
Muchas veces los padres, con tal de que el niño coma, le damos cualquier tipo de alimento. Pero debemos dejar de hacer eso y hoy en MadresHoy.com te diremos que alimentos incluir para que tu niño crezca sano y fuerte.
- Productos lácteos: El niño debe consumir leche (medio litro, al menos, al día). Salvo prescripción médica, no necesita ser descremada. Como complemento o sustituto de un vaso de leche, puede tomarse un yogur o una porción de queso.
- Carnes rojas: En general se abusa de la carne de cerdo, embutidos, salchichas y hamburguesas. Sin embargo, no es necesario tomar carne todos los días. Conviene alternarla con pescado y hay que procurar que sea de diferentes especies: vacuno, cerdo, pollo, conejo, cordero, etc.
- Legumbres: Se consumen menos de lo recomendable. Por ello, hay que estimular a los niños para que las coman; son ricas en fibra dietética y tienen, además, proteínas vegetales de buen valor biológico.
- Frutas: Se abusa de los jugos industriales con demasiados azúcares frente al consumo de frutas enteras. Por ello, se debe insistir para que los niños tomen fruta natural.
- Pan: El consumo de pan debe ser recuperado en la alimentación infantil, pues su aporte de hidratos de carbono contribuye al equilibrio de la dieta.
- Pastas: Se consumen en exceso en forma de macarrones, spaguettis, pizzas, etc. Hay que moderarlas para dar cabida a otro tipo de platos que aporten mayor riqueza nutritiva, especialmente fibra, como legumbres, verduras, hortalizas, etc.
- Grasas: Los niños las consumen en exceso (en forma de quesos grasos, mantecas y margarinas, grasas contenidas en patés, pastas para untar, pan tipo sándwich, bollos diversos…). La grasa es necesaria para el organismo puesto que aporta vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales, pero su consumo abusivo, en las formas señaladas, provoca rápidamente saciedad e impide el consumo de otros alimentos más necesarios para el crecimiento y la salud del niño. Así, el porcentaje de calorías aportado por este nutriente no debe ser superior al 30% del total.


