La obesidad infantil es una de las grandes preocupaciones de los padres hoy en día. Recordemos que la obesidad es una enfermedad caracterizada por la acumulación y almacenamiento excesivo de grasa. Se puede dar en todas las edades, pero en la de los chicos se presenta como la más grave a nivel físico, social y psicológico.
Para evitar que tu niño sea un obeso a temprana edad, hay que tener en cuenta algunos consejos nutricionales que te daré para poder evitarla. La buena alimentación se basa en un hábito, y como todo hábito primero hay que inculcarlo y luego mantenerlo. Por eso mamá, a la hora de escoger y cocinar los alimentos para tus niños, te daremos algunos ejemplos para poder inculcarles ese buen hábito alimenticio.
- Incluir hortalizas, verduras y frutas a la alimentación diaria. Si tu niño es reacio a comer este tipo de alimento, primero incluye pequeñas porciones, casi siempre en forma escondida y luego ir aumentando de a poco.
- La cantidad de alimentos es tan importante como la variedad. Esa es la base de una buena dieta equilibrada.
- Cocina de forma saludable. Incorpora la cocina a vapor, a la plancha o al horno y evitar las frituras, salsas y aderezos.
- Todo empieza en el súper. Evita comprar alimentos con alto contenido en calorías y grasas. Evita el mal momento de prohibir a tu niño comer algo que tu misma has comprado.
- Reduce a nivel semanal el consumo de golosinas, chocolates y refrescos gaseosos.
- Haz que tu niño desayune de forma completa, incluyendo lácteos y cereales. Impide que tu niño se saltee alguna comida para que no tenga hambre fuera de horas.
Son pequeños consejos que, aplicándolos, contribuirás a la buena salud alimentaria de tus hijos.


