
El diario Clarín realizo una nota muy interesante que a toda mujer mayor de 30 años sin hijos le conmueve. Este es el caso de una pareja que el deseo de ella de ser madre es tan grande y el de el es nulo. Marcela tiene 34 años y esta casada hace más de 6 años con Enrique que tiene 40.
Ella comenzó a sentir el deseo de ser mamá y siente que su reloj biológico se está acabando, cuando comenzaron el noviazgo y luego el matrimonio los dos tenían el proyecto de realizar una familia, los años pasaron y Marcela fue postergando su maternidad por su carrera, hoy con su gran deseo de ser mamá es frustrado cuando su marido ya no desea tener hijos ya que así se siente bien en pareja y que tener un hijo les quitará libertad. Marcela está en una encrucijada: ¿resigna su deseo de maternidad? ¿Se separa? ¿Si siguen, se resentirá la pareja?
Según la doctora Ana María Muchnik, psiquiatra, miembro de la Asociación Psiquiátrica Argentina, de la Asociación Psicoanalítica, y docente de la UBA, “el proyecto de hijo en una pareja va surgiendo entre los dos; puede ocurrir que desde el inicio de la relación el hecho de transformarse en familia no haya sido punto de intercambio. Esto puede provocar una crisis”. Y agrega: “Las frustraciones en una relación son difíciles de tramitar, y el no cumplimiento de proyectos puede traer serios emergentes sintomáticos, que si la pareja no está fortalecida, es posible que entre en una tensión que llegue a romper el lazo”. Sigue leyendo…