
El útero pesa ahora más de un kilo y contiene alrededor de cinco litros de líquido amniótico. Las hormonas van a relajar a las articulaciones de la pelvis que conectan a los huesos entre sí, puede ser doloroso. Te sentirás continuamente cansada, puede que las náuseas vuelvan a aparecer, pero a pesar de todo tendrás un fuerte deseo de hacer mil cosas en casa.
Pronto perderás el tapón mucoso. En caso de que rompas aguas deberás acudir inmediatamente al hospital, porque el bebé ya no se encontrará protegido en su espacio estéril y podría ser afectado por alguna infección. Si tienes contracciones dolorosas y regulares (cada 5-10 minutos) y tu vientre está duro, sin duda, el parto ha comenzado. Si no son dolorosas y regulares será una falsa alarma. Si no sientes los movimientos del bebé o se mueve muy poco, deberás acudir al hospital.











