
Comienzas el quinto mes de embarazo y tu cuerpo ya es claramente el de una mujer embarazada. El útero te ha alcanzado la altura del ombligo, los pechos te han crecido y las curvas de tu cintura habrán desaparecido. Tu bebé necesita espacio y tu cuerpo se adapta a sus necesidades.
A partir de ahora te sentirás en plena forma, el vientre aún no es lo suficientemente grande como para molestarte y la mayoría de las molestias han desaparecido por completo, ¡Al fin sientes energía!. Pero esto no quiere decir que puedas realizar tus tareas al ritmo que siempre has llevado, tu útero reduce el espacio en la caja torácica y eso dificultará tu respiración, es posible que sudes más de lo habitual y sufras algunos bochornos.











