Rasgos que definen el carácter del niño (II)

3. Adaptabilidad .- Si los niños se adaptan fácilmente a los cambios debemos sentirnos bien, pero los padres deben recordar que, como todos los de esta edad, también ellos necesitan estabilidad y rutinas. Para los que soportan mal los cambios, lo mejor es mantener lo más posible las rutinas diarias. Si les damos oportunidades fáciles y frecuentes de probar cosas nuevas, les ayudamos a tolerar mejor los cambios.

4. Reacción a la novedad .- Hay algunos niños que tienen gran facilidad para aceptar personas, aunque el problema puede ser su excesiva sociabilidad con extraños o la tendencia a alejarse solos. Los que se retraen no han de ser presionados por ello, sino todo lo contrario: conviene prepararlos y darles su tiempo. Tenemos que comprenderles en este rasgo de su carácter y no hacerles sentir que los valoramos menos por eso.

5. Intensidad de reacción .- Es la intensidad con la que el niño expresa sus emociones. Se manifiesta, por ejemplo, en la fuerza de su risa y de su llanto. Con los niños más “intensos” hay que distinguir, por ejemplo, cuándo se les ha de consolar porque su desesperación está justificada, o cuándo hay que ignorarles porque sus estallidos de rabia son más teatrales. Hay que diferenciar los matices más sutiles con los que expresan sus sentimientos y animarles a ser más firmes y hacerse valer.


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