A partir de los nueve meses, la comida sólida ocupa un lugar cada vez más importante en la vida de tu hijo. En esta etapa, el bebé comienza a ser cada vez más independiente, ya puede agarrar la cuchara solo, es capaz de rodar, gatear, sentarse e incluso caminar.
Para después de una comida sustanciosa o durante la tarde cuando tiene hambre, este postrecito es ideal y además, súper fácil de hacer.
Ingredientes:
1 huevo
1 cucharadita de azúcar
Unas gotitas de estracto de vainilla
150 ml de fórmula o leche de vaca (de acuerdo a la indicación del pediatra).
¿Cómo lo hago?
Precalienta el horno durante 10 a 15 minutos a una temperatura intermedia.
Vierte la leche en una olla pequeña y colócala en el fuego lento hasta que rompa el hervor. Mezcla lentamente la leche con el huevo, previamente batido, hasta obtener una mezcla consistente y muy lisa. Pasa la mezcla por un tamiz y divídela en dos porciones individuales en dos recipientes que puedas meter en el horno.
Coloca ambos recipientes en una fuente de horno y agrega agua hasta que llegue hasta la mitad de la altura de los postrecitos. Hornea el postre durante 15 o 20 miutos o hasta que veas que el postrecito haya cuajado y esté consistente.
Puedes probar con un cuchillo o un palillo, introduciéndo en el postrecito a ver si sale sucio. Si sale limpio, ya sabes que está listo. Déjalos enfriar y sírvele una ración de postre a tu bebé y guarda la otra en el refrigerador.
La segunda porción debe ser consumida dentro de las 24 horas para que no se inicie el proceso de descomposición. Nota importante: si el pediatra te autoriza, puedes ponerle a la mezcla una cucharadita de cacao para hacer el postrecito de chocolate. Pero es importante que consultes con el médico sobre cuáando te autoriza a introducir el cacao en la dieta de tu bebé.
Vía: Univision


