La obesidad acarrea problemas de salud que ponen en riesgo la calidad de vida de muchas personas y los niños o adolescentes no están exentos de esto.
Cuando la obesidad es tan grave y son tantos los kilos por encima del peso ideal y afecta seriamente a la salud y no se logra revertir la situación con tratamientos tradicionales, la única opción es la cirugía. La cirugía es la apuesta más fuerte que tanto los médicos como el niño y su familia tienen.
Los médicos aconsejan usar la cirugía como última opción y cuando ya se hayan agotado todas las otras instancias sin éxito.
Aunque es una decisión difícil de tomar y que hay que hacerlo con mucha cautela, los niños o adolescentes con obesidad (y los de todas las edades) sufren enfermedades relacionadas con la hipertensión o diabetes o pueden llegar a costarle caminar o hasta respirar. Además, la obesidad golpea a nivel emocional, ya que cambian de estado de animo, la percepción de ellos mismos y su relación con familia y amigos.
Entonces bien, antes de tomar cualquier decisión con respecto a la cirugía, les aconsejamos que concurra a un médico y un equipo interdisciplinario analizará al niño para saber si esta preparado física y psicológicamente para afrontar la cirugía, que en estos casos es una apuesta fuerte a favor de su calidad de vida.


