Los dientes de leche o dentición primaria es el primer juego de dientes que aparecen durante los primeros meses de vida. Estos dientes se desarrollan en el período embrionarios y se hacen visible en la boca durante la infancia. Luego son sustituidos, tras su caída, por dientes permanentes que nos duraran el resto de nuestra vida.
El primer diente suele aparecer a los seis meses y la dentadura se completa entre los dos años y medio y los tres años. En total son 20 dientes de leche, que se mantendrán hasta los 5 o 6 años, cuando aparezca la dentadura definitiva.
El proceso de dentición no es asintomático y en muchas ocasiones es doloroso y molesto. Se pueden presentar los siguientes síntomas, aunque no todos tienen que aparecer:
- Dedos y puños a la boca con mucha frecuencia, con un deseo irrefrenable de morder para presionar las encías.
- Babeo más abundante de lo habitual, producido por la estimulación de saliva que produce la dentición.
- Irritabilidad inusual debido al dolor de las encías.
- Disminución del apetito por el aumento del dolor que produce la succión.
- Fiebre baja a causa de la inflamación.
Existen distintas medidas para aliviar el malestar del bebé durante la aparición de los dientes:
- Mordedores: juguetes con un líquido dentro que se mete al refrigerador. Cuando el niño los muerde siente mucho alivio.
- Frotar la encía suavemente con un dedo previamente metido en agua fría.
- Alimentos y líquidos fríos.
- Analgésicos y antinflamatorios.
- Gel frío de encías.
- Acompañamiento: el cariño conforta al bebé.


