San Valentín: tres formas estupendas de celebrarlo ¿Te atreves?

san valentin (Copy)San Valentín. Es posible que a estas alturas, después de tantos biberones, noches en vela, tardes de deberes, paseos al parque y puede que hasta curtida ya en el caótico mundo emocional y contestatario de un adolescente, la palabra “San Valentín” te suene a aquello que celebrabas en un pasado demasiado remoto.

O más aún, puede también que veas esta fecha como un simple evento de márketing en el que tu pareja se limita a regalarte esa orquídea de siempre que se acaba marchitando, casi sin saber cómo, al cabo de una semana. Desde “Madres hoy” te invitamos a que cojas aire, hagas un inciso en tus quehaceres y simplemente “te regales tiempo”. Permítete un día especial a través de tres posibilidades, estamos seguros de que te vas a apuntar a alguna.

¿Celebrar o no celebrar San Valentín?

Hay que celebrarlo, y no importa si tienes pareja, si eres madre soltera o si cuentas con una extensa familia numerosa donde el silencio es ya ese bien preciado que casi ni crees que existe. La necesidad de celebrar esta fecha es un modo de regalarnos a nosotras mismas, unas horas con las que permitirnos unir lazos, ya sea con la persona que amamos, con nosotras mismas y por su puesto con los más pequeños.

  • La clave para disfrutar de un buen San Valentín es siendo originales, dejándonos llevar y evitando ante todo caer en lo mismo de todos los años.
  • Cultiva el valor de los pequeños detalles: antes que ahorrar para dar a tu pareja un buen regalo, vale la pena realzar en esta ocasión aspectos más sencillos y elementales que nos hagan salir de la rutina. Una nota inesperada, una cita no prevista… Cualquier cosa que se salga de la rutina es ya de por sí un regalo en sí mismo.
  • Hay que celebrar San Valentín y transmitir a nuestros hijos no el valor de lo material, de la presión mediática y del márketing que nos obliga al consumismo. Deja que los niños sean partícipes de esta festividad donde el amor es la máxima expresión, y donde cabe, por qué no, ese cariño entre padres e hijos. Haz del propio vínculo una divertida celebración.

Tres formas en que celebrar San Valentín

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Celebrar San Valentín con tus amistades

Ser madre no tiene por qué limitar nuestros instantes de ocio y complicidad con nuestras relaciones sociales, con nuestras amigas. Queda claro que en el momento en que llega nuestro primer hijo, la vida nos da un cambio y quedamos casi sin aliento. Ahora bien, un cambio es una adaptación a nuevas circunstancias, y no la ruptura con un pasado ni aún menos con los aspectos que nos definen.

  • Tus amigas son importantes para ti, son tu apoyo, tu ventana de oxígeno, tus instantes de confidencias ayuda y risas que desahogar. Quedar con ellas una noche para celebrar San Valentín te va a cargar de energías positivas con las que fortalecer tu red emocional.
  • No hay ninguna obligación por la que tener que celebrar en exclusividad este día con nuestra pareja. Así que, podemos muy bien hacer una pequeña salida, vestirnos para la ocasión, y ante todo, relajar la mente y disfrutar de un buen instante.
  • La amistad es un vínculo de cariño que nos edifica y que todos necesitamos en nuestro día a día, así que, un San Valentín con amigas es una excelente opción con la que pintarnos una sonrisa, y construir un grato instante de ocio y disfrute con personas que nos son significativas.

San Valentín en familia: una experiencia enriquecedora y divertida

pastel de san valentin

San Valentín puede alzarse como una pequeña fiesta casera muy divertida si lo organizamos bien. No te preocupes si tus niños son aún muy pequeños o si están en esa edad en que pueden celebrarlo ya por su cuenta con sus primeras parejas del cole o el instituto.

Celebrarlo en casa puede ser un modo de pasar un buen rato, para dar el valor al hecho de “celebrar” el amor, el cariño y la complicidad de ese vínculo que nutre nuestros corazones para que ellos mismos, integren el afecto en sus propias vidas.

  • Una buen idea sería organizar una comida en casa, no hay necesidad de gastarnos mucho dinero saliendo fuera.
  • Podemos preparar alguna tarta con los niños, ideal que tengan forma de corazón (podemos hacer galletas, gelatinas, fuentes de fruta con esta forma).
  • La comida debe ser algo diferente y divertido, hacer un pequeño picnic en el salón, por ejemplo, algo distendido. No hay que complicarse demasiado, se trata solo de crear gratos instantes que queden en la memoria emocional de nuestros hijos.
  • Podemos escribir postales donde expresar “por qué queremos a mamá, a papá”, y por su puesto a la inversa, una pequeña carta redactando las razones por las que nuestros hijos son especiales y por qué los queremos también. Enfatiza lo positivo.
  • Teniendo en cuenta la edad de nuestros hijos podemos preparar una cosa u otra para que sea algo original, y amigable.

San Valentín en pareja: una buena costumbre

Romantic date
Las buenas costumbres no deben perderse, deben renovarse. De nada nos vale celebrar San Valentín solo porque sí, porque toca y porque siempre lo hacemos. En ocasiones, las rutinas son como alfombras que nos traen comodidad pero también costumbre y la insana monotonía. No lo permitas.

San Valentín debe ser un ocasión especial cada año para vosotros. No importa que haya llegado la maternidad, la paternidad, que ahora vuestra vida se haya llenado de nuevas responsabilidades: San Valentín es la ocasión perfecta para celebrar ese amor que ser renueva y se construye cada día a través de los actos más esenciales.

  • Marcad este día con unas horas para vosotros solos en exclusividad. Si os lo podéis permitir, sería ideal dedicaros el día entero.
  • En ocasiones, una gran preparación resta espontaneidad a este día, así que no vale la pena haceros grandes expectativas ni organizar cada minuto de esa celebración: dejaros llevar.
  • Para apreciar mejor esas horas de intimidad, centraos solo en el “aquí y ahora”. Como padres, os pasáis la mayor parte del tiempo haciendo listas, cumpliendo horarios, pensando en el día de mañana y en el futuro de pasado mañana.
  • Centraros solo en lo que tenéis ante vosotros: la mirada de vuestra pareja. Saboread el instante, ese paseo tranquilo, esa comida de sabores intensos, permitiros ser libres durante unas horas y que el mundo se detenga. Puede que millones de personas estén también celebrando su San Valentín, pero vosotros “tenéis el vuestro propio”, el que importa.

Vale la pena celebrar San Valentín, del modo que desees. Por nuestra parte te recomendamos llevar a cabo las tres formas para que sea más pleno y enriquecedor. No obstante, tú eliges… ¿Con cuál te quedas?


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