Ser Padres hoy en día

El Psiquiatra infantil y juvenil Castells Cuixart, Paulino, de la Universidad Internacional de Cataluña. Universidad Abat Oliba-CEU. Barcelona, hace un análisis de los problemas educacionales que hay hoy en día con nuestros hijos.

¿Qué hoy es más difícil ejercer de padres?- Ciertamente. Ahora, ejercer la paternidad responsable, con calidad y en servicio permanente, está en los mínimos.

Antes, hace unas cuantas décadas, disfrutábamos de una confabulación educativa, con una eficaz complementariedad de todos los estamentos sociales: lo que decían los padres en casa, se repetía en las escuelas. Ahora, las diversidades informativas y educativas –cuando no son clara y descaradamente “deseducativas”- hacen que sea muy complica unificar criterios.

Todos somos conscientes que educar es difícil en los tiempos que corren. Y, si además somos sinceros, reconoceremos que hoy en día es más fácil maleducar que “bieneducar” (palabra que no contempla el diccionario de la real academia).

Pero, aunque nos pese: HAY QUE EDUCAR, y sacar la oxidada autoridad del viejo baúl en donde la enterramos hace más de treinta años.

Como decía Charles Peguy: “Los grandes aventureros del siglo XX son los padres de familia”. Y hay que ser aventurero para entrar en el siglo XXI arrastrando tras sí una familia tradicional con todo el bagaje cultural ancestral, chocando frontalmente con una contracultura (supuestamente “progresista”) que preconiza la tolerancia sin limites, el permisivismo total, el relativismo a ultranza y el entronizamiento del niño (¡pobrecito, que no se traumatice!).

En estas condiciones sociales, el progenitor ingresa automáticamente en las gloriosas filas de la resistencia. Se convierte en un “partisano”, pero que sabe maniobrar y sortear los obstáculos que indefectiblemente se encintrará en su objetivo parental.

¿Hay alguna receta para funcionar como padres?
No hay recetas válida, más que dejarse guiar por el sentido común, es decir, actuar con intuición, según la edad del hijo, su nivel de compresión, su temperamento y todas sus cualidades personales e individuales que le confieren la originalidad de estar en este mundo.

Los padres no debemos empeñarnos en que nuestros hijos sean calcos idénticos hechos a nuestra imagen y semejanza, ya que no son “posesión” nuestra, en el sentido estricto de la palabra, sino un proyecto vital de futuro que ya está tranzando su camino en la vida.

Tenemos que aceptar a los hijos con todas sus virtudes y sus defectos, con sus habilidades y sus limitaciones. Hay que aceptarlos “como son” y no “como nos gustaría que fuesen”. Malo si los padres se empeñan en doblegar a sus vástagos para hacerles pasar por el camino que les han predeterminado.

Comenta el Psiquiatra infantil y juvenil Castells Cuixart, Paulino:- Después de tres décadas escuchando dramáticos informes en la consulta, estoy e condiciones de advertir a los progenitores que pretenden transformar a sus hijos/as y transmutar sus realidades personales hacia un ideal preconcebido sólo en las mentes parentales, sin ser respetuosos ante lo que nos ofrece el desarrollo natural del hijo… que lo tienen muy difícil, por no decir imposible. Y quiero añadir que tienen grandes posibilidades de “parecer” en el intento sin haber conseguido nada (únicamente amargarse en vida, arrastrando un falso sentimiento de incompetencia).

Consejos

  • Asistir a conferencias pedagógicas y sanitarias
  • Cursos de Escuela de Padres
  • Las reuniones que convoque la escuela
  • Leer artículos y libros,
  • Conversar e intercambiar puntos de vista educacionales con otros

Estos son algunos de los consejos que da el psiquiatra infantil y juvenil Castells Cuixart, Paulino. También aconseja que hay que tener siempre a mano algunos libros que les sirvan de guía para apreciar los cambios madurativos que acontecen desde la cuna hasta que alcanzan la edad adulta.


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