Voy a ser papá… Y ahora qué? – III

padres y bebes

Programada la cesaría, solo quedaba esperar el gran día, y ese día llego! Encomendados a Dios, nos internamos en la clínica, y mientras preparaban a la mamita para el recibimiento, papá por su lado, recibía un curso ultra intensivo de la video grabadora. Una vez en la sala de parto mientras el equipo médico y mamita hacían su trabajo, papá empezó su labor de camarógrafo olvidando encender la cámara… Perdón por tan groso descuido, pero les puedo contar cada detalle, minuto a minuto y en formato widescreem, jamás podré olvidar un solo detalle.

Había cargado muchos bebes en mi vida, pero este era mío y recién veía la luz, estaba empapado, temblaba, balbuceaba y lloraba… No estoy hablando del bebé, si, estoy hablando de mi, fue el primer contacto que tuve con mi hijo y marco mi vida para siempre.
Superada la crisis nerviosa, con el pecho henchido de orgullo y mientras recibía felicitaciones por doquier, y luego de tres días de recuperación nos dieron de alta. No lo sabía entonces, pero en ese momento estaba iniciando la crianza de mi hijo.

Pañales, si pañales! Como se le cambia el pañal a una criatura que pesa poco más de tres kilogramos, fácil! Con amor, con mucho amor, el instinto hará lo demás, hasta entonces no sabía que mis manos gruesas y torpes podían tratar con delicadeza a un recién nacido, por eso diré siempre, que el nacimiento de un hijo descubre ante nosotros, cosas que nunca creímos poder hacer, por un hijo somos capaces de hacer cualquier cosa.


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