¿Esterilizar o no?

En los últimos tiempos han proliferado como la espuma los esterilizadores de todo. Del biberón, de los chupetes… en fin, de todo lo que está en contacto con el bebé, sobre todo, los primeros meses. Es cierto que hay que mantener una higiene correcta con todo lo que se refiere a nuestros hijos, especialmente con las cosas “de comer”. Pero en ocasiones hay que leer un poquito para darnos cuenta de que lo intentamos hacer por bien del niño, puede resultar perjudicial para él.

Porque,  esterilizar, ATENCIÓN, puede ser no solo no bueno, sino francamente malo para el niño/a. A mí me ha pasado, ir a la tienda donde he comprado todo lo del bebé y decirme que me compre el esterilizador de biberones. Y, amigas, es lo peor que podéis hacer. Higiene sí, limpiar sí, escrupulosamente sí, pero esterilizar, no. Si buscáis en internet hay mucha literatura sobre los beneficios de limpiar o esterilizar. Y los médicos y matronas ya sólo recomiendan limpiar. Da igual que tu vendedor te recomiende comprar; recuerda que su misión es vender.

El tema es que si esterilizáis, impedís a vuestro hijo desarrollar todas las defensas naturales que tiene que desarrollar. Si creamos bebés esterilizados, tendremos adultos esterilizados, es decir, adultos que no habrán desarrollado bien sus defensas, y que al menor frío ya estarán acatarrados. Para que me entendáis, siempre se ha dicho  que no se puede curar un resfriado con un antibiótico, porque al final, ese antibiótico no nos hará nada cuando realmente lo necesitemos. Pues con los niños igual. Si les metemos en burbujas de laboratorios estériles, cuando llegue una enfermedad más grave, sus organismos no estarán habituados a luchar contra los “bichitos“.

Yo os puedo decir que no esterilicé nada a mi bebé, y que no ha cogido ni un catarro. Porque el mejor esterilizador natural que hay es el pecho, la alimentación materna. Eso sí que es importante. Es la mejor fuente para que no desarrollen enfermedades. El mejor antibiótico, y el mejor antídoto para todo: la teta. Así que, menos esterilizar y más mamar. Eso sí que es garantía de no enfermar.


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