12 cosas a tener cuenta cuando tu hijo está aprendiendo a ir al baño

Si tu hijo está aprendiendo a ir al baño, es más que probable que sepas que es un proceso natural que tiene su propio ritmo. No tengas prisa porque no puedes acelerar el proceso, tu hijo necesita su tiempo y además que lo respetes. Debes esperar a que esté listo/a y que sepa cuando está haciendo sus necesidades para poder enseñarle dónde debe hacerlo y cuál es la higiene que debe seguir.

Además, de estar pendiente de cuando tiene que hacer sus necesidades, de cuando las hace y sobre todo, de que sepa que estás a su lado para enseñarle y nunca para presionarle… Entonces, tendrás que saber algunas cosas más para que sea un proceso fácil y poco estresante. Con calma y respeto en su evolución, todo saldrá sobre ruedas.

Proporcionar orinal o asiento de inodoro

Tendrás que valorar cuál es la mejor opción porque hay niños que no quieren orinal porque les resulta desagradable y prefieren hacer en el inodoro de los mayores con un adaptador y unos escalones para poder llegar. Sea lo que sea, tendrás que estar a su lado para asegurarte de que lo está usando correctamente.

Encuentra un asiento de inodoro que le guste

Los asientos abatibles tienen un asiento de inodoro regular más un asiento más pequeño para su comodidad. A algunos niños les encantará un asiento que haga música cuando se deposita algo en él. Solo tienes que elegir entre dos asientos de inodoro y tendrás muchas opciones.

Usa tiempos regulares para usar el inodoro o el orinal

A primera hora de la mañana, después del desayuno, antes de la merienda, antes y después del almuerzo, antes de salir de la casa, etc. Es tan fácil como establecer ciertas horas, acompañar a tu hijo y que se siente para probar. Si notas que muestra señales de que tiene ganas de hacer pipí (como bailar) o de hacer caca (encogerse), entonces también tendrás que llevarle aunque no esté programado. Anímale a que sea capaz de que escuche las señales de su propio cuerpo.

Cuando use el inodoro o el orinal…

Cuando lo haya usado, ¡baila y celebra ese gran éxito! Pero cuando lo haga una o dos veces bien no asumas que está listo, necesita más práctica y es un proceso más largo, ¡ahora solo se está iniciando!

Habrán accidentes

No expreses ningún tipo de decepción si existen escapes o “accidentes” o tu hijo se sentirá demasiado frustrado y se rebelará ante la situación o se rinda y no quiera seguir usando el inodoro o el orinal. Recuerda, a nadie le gusta sentir que están fallando. Así que si así es como se siente, preferirá ni siquiera intentarlo. Entonces responde a los accidentes encogiéndote de hombros y diciendo con una sonrisa cálida: “Oh, bueno, los accidentes nos ayudan a aprender. Pronto lo harás en el inodoro cada vez. Entremos e intentemos de nuevo”.

Los escapes o accidentes es un paso hacia la dirección correcta

Es importante que sepas que los escapes son el buen camino cuando tu hijo pueda aprender de ellos sin desanimarse (es decir, sin que tengas que criticarle por ello). Si tu hijo notó el accidente tan pronto como comenzó, pero no llegó al baño, le puedes decir algo como: “¡Lo notaste tan pronto como comenzaste a orinar! ¡Bien por ti! Vamos al baño en caso de que salga más. Luego limpiaremos esto juntos. ¡Te notaste cuando necesitabas el inodoro! La próxima vez que ocurra ¡Probablemente lo notarás antes y llegarás hasta el baño!”

Sé entusiasta pero nunca muestres agresividad

La agresividad NUNCA es bienvenida en la educación de los niños. Jamás castigues o desapruebes a tu hijo cuando tenga un accidente o estarás haciendo algo totalmente contraproducente. No hagas que esto sea una lucha de poder, porque es un proceso natural y debes respetar sus ritmos.

Si se hace caca en los pantalones…

Si tu hijo se hace caca en los pantalones no te enfades ni le castigues. Únicamente motívale para que lo haga en el orinal o en el inodoro la próxima vez, para ello, llevad la caca de los pantalones (puede ser con guantes de plástico) al orinal o al inodoro mientras le dices a tu pequeño que la caca debe ir a ese lugar.

Haz que se convierta en un hábito

Al principio, es probable que tu hijo necesite ayuda para reconocer las señales que indican que es hora de ir al baño. Si notas que se pone inquieto, o comienza a ponerse en cuclillas detrás del sofá o debajo de la mesa (buscando cierta intimidad) deberás recordárselo. Cada vez que tu hijo se da cuenta y te dice que necesita usar el baño, incluso si no llega a tiempo, es una oportunidad para admirar su progreso en la dirección correcta.

¿Los pañales de vez en cuando son una buena inversión?

En ocasiones, los padres utilizan pañales cuando salen para evitar que los niños tengan accidentes o escapes fuera de casa para que así, no se ensucien la ropa. Pero es más recomendable que se lleve una muda de recambio por si eso ocurre. Mancharse la ropa y la ropa interior es parte del aprendizaje por lo que si estás en proceso de quitarle los pañales a tu hijo, es quitárselo del todo, no unas veces sí otras no. NO es cuando te conviene más a ti, debes respetar su ritmo y si comienzas, es mejor no dar pasos hacia atrás porque podrían ser pasos en falso.

Solución de problemas

Por lo general, el control del pipí se realiza primero. Si tu hijo ha dominado el orinar en el inodoro para el pipí pero no para la caca, es probable que tenga miedo del inodoro y necesite algo de tranquilidad. O bien, está acostumbrado a la sensación de estar en cuclillas y necesita más apoyo bajo sus pies para poder hacerlo bien.

¿Y si tiene miedo de usar el baño?

Si tu hijo/a tiene miedo al baño, entonces tendrás que ayudarle con esos miedos. Los juegos, las canciones… cualquier forma lúdica de usar el baño para hacerlo más divertido puede ser una buena manera de que use el baño con gusto. En realidad, a los niños no les gusta ni quieren estar tristes ni con miedo… ¡Ellos están listos para divertirse en cualquier momento!

Y por supuesto recuerda… que nunca, bajo ninguna circunstancia debes presionarle para que use el inodoro o el baño.


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