3 hábitos saludables para luchar contra la obesidad en familia

Hábitos saludables contra la obesidad

La obesidad es uno de los grandes problemas de salud compartidos a lo largo y ancho de todo el mundo, porque no entiende de razas, ni de géneros, ni de culturas. Aún así, los hábitos de ciertos lugares en cuanto al tiempo de alimentación o al estilo de vida, suelen ser un factor de riesgo importante para padecer obesidad. Los problemas que pueden surgir como consecuencia de la obesidad son innumerables.

Entre ellos, alto riesgo de sufrir enfermedades coronarias, diabetes de tipo 2, cáncer, hipertensión, enfermedades del riñón, del hígado, problemas respiratorios y una larga lista de patologías que pueden resultar muy graves. De hecho, en esta pandemia mundial que se está viviendo, se estima que el 80% de las personas que han padecido el Covid con más gravedad, padecían obesidad.

Hábitos saludables contra la obesidad

Luchar contra este grave problema es fundamental para evitar que los niños desarrollen problemas con la alimentación que les pueden acarrear graves riesgos en su desarrollo. Porque los niños que padecen sobrepeso en su infancia, tienen un mayor riesgo de padecer obesidad en la edad adulta. Por ello, es necesario que las familias adopten hábitos saludables, para proteger la salud de todos y para que los niños aprendan a llevar una vida saludable.

Para que una acción se convierta en un hábito es necesario cumplirla repetidamente durante un mínimo de 21 días, según estudios realizados al respecto. Es decir, menos de tres semanas es lo que el cuerpo necesita para habituarse a los cambios. Partiendo de esta base se puede establecer un plan, un objetivo a corto plazo que cumplir en familia y que motive a continuar con él a largo plazo.

Hoy 4 de marzo se celebra el Día Mundial de la Obesidad, un día perfecto para incorporar estos hábitos saludables para luchar contra la obesidad.

Comer y alimentarse son conceptos distintos

Hábitos saludables contra la obesidad

Quizá lo primero y más importante sea aprender que comer y alimentarse no son la misma cosa. Porque en estos conceptos radica gran parte del problema de la obesidad. Alimentarse es necesario para vivir, porque a través de los nutrientes que contienen los alimentos, el organismo obtiene la gasolina que necesita para funcionar. Sin embargo, comer es el acto de ingerir alimentos, algo que se hace aunque el cuerpo no necesite esa «gasolina» y que en muchos casos es totalmente innecesario.

Cambiar los hábitos no es fácil, pero con voluntad y ganas de llevar una vida saludable es posible. Si en casa tenéis costumbre de picar entre horas, de tomar aperitivos de bolsa y otras golosinas, podéis empezar por cambiar esos productos por otros saludables. Las frutas son las grandes aliadas para calmar el hambre, o el ansia por comer cuando todavía no es la hora de sentarse a la mesa.

Actividad física regular

Para evitar la obesidad es necesario mantener el cuerpo en movimiento, es decir, hacer ejercicio con regularidad. Porque ese exceso de alimentos que cada día entran en el cuerpo, solo se eliminan haciendo deporte. La actividad física por tanto es esencial para que el organismo pueda quemar las grasas y transformarlas en energía. Para una persona que no padece obesidad, caminar cada día al menos una hora puede ser suficiente.

Por lo que si este es tu caso y en tu familia afortunadamente no hay casos de sobrepeso u obesidad, podéis acostumbraros a dar un buen paseo a pie cada día. También podéis dar paseos en bici, practicar deportes en grupo, como partidos de fútbol o baloncesto o sencillamente salir a disfrutar de la naturaleza con un buen paseo a pie.

Reducir el consumo de productos poco saludables

No se trata de eliminar de raíz las costumbres actuales, sino de poco a poco introducir cambios en la alimentación y en el estilo de vida que ayuden a mejorar la salud de toda la familia. Reserva para ocasiones puntuales aquellos productos que no son saludables, como los aperitivos salados o las chucherías. Aunque la mejor manera de no tener que renunciar a ellos, es preparándolos en casa de forma mucho más saludable.

Si quieres darle a tus hijos unas gominolas saludables, puedes prepararlas en casa, en este enlace te enseñamos a hacerlo. También puedes cocinar prácticamente cualquier producto en casa, donuts saludables, pancakes, dulces e incluso, hamburguesas o pizzas a base de verduras. Con imaginación, un poquito de esfuerzo y el compromiso de toda la familia, se pueden cumplir los hábitos saludables para luchar contra la obesidad.


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